Hoy se juega un gran partido en el Vicente Calderón, un gran partido que debía jugarse en Mestalla porque estamos hablando de esa eliminatoria especialísima de semifinales de la Europa League entre el Liverpool y el Valencia que se llevó por delante Florian Meyer, ese árbitro de tan mal recuerdo. Habría sido un gran espectáculo y un momento muy especial volver a ver a Rafa Benítez en uno de los banquillos de Mestalla, aunque fuera el de visitante. Dos partidos de esos que provocan sensaciones distintas y por los que vale la pena soportar otros muchos que se dan a lo largo de la temporada, sin ir más lejos como el último del Bernabéu. Una lástima que al Valencia le robasen ese sueño con el consiguiente perjuicio emocional y económico. Tardaremos en olvidarlo, aunque eso en el fútbol es mucho decir.
Quique y Benítez
Quique, al que nunca le gustó demasiado que lo comparasen con Benítez cuando estuvo en Valencia, difícilmente podrá evitarlo hoy y en los días sucesivos. Que gane el mejor.
Como el Inter
Hace exactamente diez años el Valencia se midió al Barça de Figo y Rivaldo en una semifinal de la Liga de Campeones. El Barcelona era el favorito, lo mismo que ahora con el Inter, pero en aquel momento midió mal y en el partido de ida se llevó cuatro goles de Mestalla. En la vuelta, claro, quedó eliminado y fue el Valencia el que estuvo en París. Buenos defensas de verdad, centrocampistas trabajadores, delanteros que se sacrifican, un entrenador con las ideas claras nos gusten o no, hambre de triunfos, espíritu. Hay que ver lo mucho que el Inter del pasado martes recuerda a aquel Valencia que dejó al Barça fuera de la final de la Champions.
67 por 33
Seguramente después de la debacle de Mallorca el marcador hubiera sido de 80 a 20. Nada más derrotar al Athletic con dos goles de Silva se podría haber llegado al 55-45 y quién sabe si se pudo hasta igualar. La decepción del Bernabéu debió devolver las cosas a un 70-30. Hoy, ya en frío y a cinco partidos para que acabe la temporada, 67 de cada 100 aficionados que votaron en la página web de SUPER lo hicieron en el sentido de que el Valencia no debe renovar a Unai Emery incluso en el supuesto de que el equipo termine tercero. Tampoco tiene que preocuparse demasiado el entrenador, 33 de cada 100 aficionados que igualmente votaron en la encuesta apoyan su continuidad y eso tratándose de Valencia ya sabe bien Emery que no es poco. Además, ya se sabe que los dirigentes no están para tomar las decisiones más populares, sino para decidir lo que crean más adecuado. Y por supuesto para escuchar.