En Barcelona dicen que Villa está al caer. También que sólo falta, eso sí, que Barça y Valencia lleguen a un acuerdo económico para hacer efectivo el traspaso, un pequeño detalle sin apenas importancia, pensarán allí, con la mucha necesidad que hay por aquí. Da la casualidad de que la noticia sorprende a Villa en Barcelona atendiendo uno de sus muchos compromisos publicitarios, lo mismo que hace un año lo ´cazaron´ comprándose un traje en Madrid para la boda de su cuñado. Tan seguros están de que Villa acabará en el Barça que dicen haber decidido no presionarle ni invitarlo a comer, evitar llamadas furtivas, dejar que la fruta madure al sol que más calienta porque esto es cuestión de días. ¿No será, traducido al cristiano, que Villa no quiere que lo líen? Ya veremos. Como decía Freddie, The show must go on.
Joan Laporta
Más allá de lo que quiera Villa y de lo que decida el Valencia, lo de Joan Laporta es delirante. Ahora resulta que quien ficha es el presidente saliente para dejar perfilado el proyecto deportivo futuro y no el que saldrá de las elecciones que se celebran dentro de un mes. Ahí queda su intención de seguir manejando los cables desde la sombra, pero eso es un problema del Barça y un punto a favor para el Valencia. Al final tendrá Laporta más urgencia por comprar que Llorente en vender, que ya es decir, lo que sitúa al Valencia CF en la mejor posición negociadora posible dadas las circunstancias. Si este es el que hizo lo de Ibrahimovic, el que pagó lo que pagó por el sueco-bosnio-croata en un ramalazo del Síndrome de Florentino, a poco que se le ponga el asunto cuesta arriba es capaz de cualquier cosa.
Pensamos por Villa
De momento, Villa deberá andarse con cuidado con lo que dice y dónde lo dice por aquello de evitar libres interpretaciones. Ayer sin ir más lejos, y eso que no dijo nada, una agencia de noticias ya anunciaba que Villa no desvela sus preferencias «para no herir sensibilidades». ¿Sensibilidades? Ya empezamos, pues, a pensar por Villa, hablar por Villa, decidir por Villa... La base sobre la cual establecer toda clase de hipótesis es que el Valencia puede estar obligado o simplemente interesado en traspasar al jugador y, llegado el caso, Villa puede tener sus preferencias. A partir de ahí, todo es cuestión de que lleguen las ofertas.