Lo bueno de estos medios partidos, con dos equipos diferentes cada 45 minutos, es que permite que cada cual haga sus cábalas y comience a montarse el puzzle. Tino Costa jugó con Manuel y Banega con Topal pero, ¿y si fuera Topal con Tino Costa o incluso los tres con Baneguita, en ese 4-3-3 del que habla a menudo Emery pero que ayer no vimos? Sirven también para buscar la pareja de centrales más compacta, un objetivo que hoy parece imposible pero que con paciencia llegará. O para comparar en un mismo partido qué portero transmite ahora mismo mejores sensaciones, si César o Moyà. También, más que un resultado, interesa medir la progresión partido a partido. Hoy, en ese sentido, pocos aficionados pensarán que el Tino Costa es un ´paquete´, como se escuchó tras el primer test del domingo. Topal confirma las expectativas y Feghouli parece que quiere empezar a abrir las alas. Tampoco es cuestión de complicarse mucho más la existencia porque el equipo está en plena fase de rodaje, se trata de coger tono físico y ritmo porque a estas alturas ya sabemos que cuando llega la competición todo cambia.
A distancia
El pique entre Joaquín y Pablo Hernández es muy evidente ya cuando el balón ni siquiera ha empezado a rodar. En esencia no es malo porque el equipo los necesita a los dos a tope y más en un año de Champions. Para que así sea contamos con los dos años de experiencia de Unai Emery para conducir la situación. De momento, ya sea por experiencia o por carácter, se ve un poquito por delante a Joaquín y algo más estresado de lo normal a Pablo, aunque no es más que una impresión a miles de kilómetros de distancia y perfectamente puede ser equivocada.
Sobre Isco
De Isco hemos hablado ya algunas veces y seguramente escribiremos mucho en los próximos años, quizá hasta meses, pero de momento lo que parece es que empieza a estar madurito, o sea, preparado o bastante cerca del punto para jugar en el Valencia CF. La cosa no es nueva, porque va a hacer un año que debutó y marcó su primer gol con el primer equipo, fue el 12 de agosto de 2009 en Alzira y tenía sólo 17 años. Es un caso de precocidad similar al de Paco Alcácer.