Tiene el Valencia merecido lo de Manuel Fernandes por fichar un futbolista al que apenas conocía. No ya futbolísticamente, que también lo debían conocer poco, sino de manera especial en su faceta privada. Como empresario, tiene Juan Soler que conocer muy bien lo que significa minimizar el riesgo. Un club importante debe analizar muy bien sus inversiones, sobre todo cuando se trata de invertir cantidades tan importantes como las que algunos manejan en el mundo del fútbol. Eso se hace estudiando a fondo al deportista y a la persona, dedicando mucho tiempo a valorar todo cuanto rodea a un jugador y pueda influir de una manera u otra en su rentabilidad. Aun así, muchas veces se equivocan, pero cuando un jugador se ficha deprisa y corriendo porque llega septiembre y no se han hecho los deberes el riesgo es máximo. Y lo peor de todo es que esa labor de investigación ni siquiera requiere mucho dinero, únicamente trabajo. El Valencia no pudo fichar a Lucho ni a Kallstrom ni a Van der Vaart, a última hora le entró el pánico y se fue a por el portugués sin estudiar como debía su hoja de servicios. Así ha resultado la cosa. El fichaje, propuesto por Miguel Ángel Ruiz, avalado por Quique Sánchez Flores y con la bendición urbi et orbi de Soler, es un completo desastre. Y si no ocurre algo extraordinario que lo evite, una inversión ruinosa. Sólo queda una pregunta y una duda: ¿dónde narices estaba a esas horas el famoso guardaespaldas?
¿Y Banega?
Es preceptivo preguntar -o preguntarse- si el procedimiento en el fichaje de Ever Banega ha sido similar al de Manuel Fernandes o en este caso se ha procedido de una manera más profesional. Parece ser que sí, aunque tampoco habría que elevarlo a la categoría de mérito. Si pecar una vez ya es grave, volver a caer en lo mismo sería para ir directamente al infierno. Porque parece que lo del argentino se va a hacer, a pesar de que como es habitual hubo sobresalto de última hora.
Locos por Manuel
Y, pese a todo, el Everton se lleva a Manuel. Allá ellos, de verdad hay que estar muy loco por Manuel para llevárselo cedido en un día como hoy. No sé lo que habrán pagado o si han pagado o si simplemente han tenido que depositar la fianza, pero muy locos deben estar.
El derbi, en el circo
Resulta lastimoso llegar al sábado y tener poco o nada que hablar del derbi que mañana disputan en Mestalla Valencia y Levante, pero así es como están los dos grandes de la ciudad, de lío en lío, de vuelta a los juzgados unos y en rebajas anticipadas el otro. Entre unas cosas y otras, se van a cargar un derbi que empezaba a tener bastante buena pinta. O quizá en lugar de jugar en Mestalla decidan hacerlo esta vez en la plaza de toros, donde el gran circo mundial.