ISMAEL ALGARRA
«Somos un equipo fuerte y unido, que va a seguir peleando al máximo en estas últimas cinco jornadas. Quien está delante sufre mucho para ganarnos, como le ha pasado al Barcelona». Estas palabras de Pedro Botelho describen al Levante que el sábado se encontrará el Sevilla. Ni un rastro del batacazo en Gijón. Hay una final por Europa en el Sánchez Pizjuán y los granota han enterrado la fragilidad y vulnerabilidad mostrada ante un Sporting que es carne de Segunda.
Al revés que otros rivales, los de Orriols no tiraron el partido del sábado de antemano. Desde el primer instante, la versión luchadora renació y contagió a una afición que se resistía a ser devorada por un estadio plagado de barcelonistas. La motivación de cara a la visita de los de Pep era evidente, máxime tras el 5-0 de la primera vuelta, la única ocasión en la que, totalmente superados, no competieron. El Levante estuvo a punto de convertirse en el primer equipo que consigue vencer a Madrid y Barça en una campaña. Pero Messi y, sobre todo, José Antonio Teixeira Vitienes, lo hicieron imposible. Con su cuarta remontada, el conjunto catalán enlaza once victorias, su tercera mejor racha en la historia de la competición. Del penalti de Botelho, el vestuario ha pasado página. «No nos conviene hablar ya de ese asunto, las imágenes están ahí», destacó Barkero a la conclusión de una derrota digna.
Pese a no sumar en las dos últimas jornadas, la Liga de Campeones sigue a tiro. El Málaga, que marca la ´zona Champions´, volvió a tropezar en La Rosaleda y ahora se le presenta un calendario de órdago. Sólo tiene tres puntos de ventaja sobre el Levante y además, la diferencia de dianas es propiedad azulgrana. Osasuna también volvió a las andadas, de nuevo fuera del Reyno de Navarra, y perdió por la mínima en el Benito Villamarín, por lo que los de JIM siguen quintos. Una vez que la permanencia es matemática —un hecho histórico ya que es la primera vez que el Levante estará tres años seguidos con los mejores—, y pese a la polémica derrota ante el Barcelona, los cálculos por la gloria continúan saliendo.
El sueño pasa por la final del Pizjuán, antes de afrontar las últimas cuatro jornadas ante rivales con los que no comparte objetivos en esta temporada, salvo el Athletic, en la última jornada, que ya tiene billete amarrado para Europa vía Copa del Rey. Habrá que esperar hasta hoy para conocer las circunstancias en las que el sábado les recibirá el cuadro andaluz, ya que el Sevilla, con tres puntos menos, cierra la jornada como forastero ante el Getafe de Luis García, que quiere engancharse a la misma pelea continental.
La escuadra hispalense ha resucitado tras el relevo en el banquillo. Hoy se presenta en el Coliseum sin Kanouté, Reyes, Perotti, Guarente, Spahic ni Andrés Palop, aunque contará con Jesús Navas al anularle Competición su quinta amarilla.
Desde mañana se hablará del rival
La acumulación de partidos, incrementado por el desgaste extra que siempre supone tener que lidiar contra un miura como el Barcelona, fue el argumento para que Juan Ignacio diera dos días de respiro a sus jugadores. La primera plantilla comenzará a preparar el partido ante el Sevilla mañana desde las 10:30 horas en la Ciudad Deportiva de Buñol. Para ese encuentro, JIM tendrá la baja de Juanfran, por ciclo de amonestaciones —Munúa, Barkero y Ballesteros resisten con cuatro— y la incógnita de Venta, por la molestias en el dedo meñique de su pie izquierdo que arrastra desde Gijón y que le apearon de la última citación.