D. RODRÍGUEZ / R. MARÍN
Quico Catalán ya ha alcanzado un acuerdo con los capitanes sobre las primas por clasificarse para la Liga de Campeones. El Consejo autorizó oficialmente al presidente el pasado jueves para que negociara con la plantilla un premio que a falta entonces de cinco jornadas no estaba regulado todavía, motivo por el que era bastante urgente hacerlo. De ahí que Quico aprovechase el desplazamiento a Sevilla para dejarlo encarrilado, según se confirmaba desde el club y el vestuario ya al regreso de la expedición, después de una reunión rápida que las partes celebraron en el hotel de concentración.
La condición del Consejo para el extra, de acuerdo con lo hablado en el último cónclave, era que el equipo acabe en tercera posición, lo que le daría el acceso directo a la Champions League. En cambio, si fuera cuarto, habría que esperar al desenlace de la eliminatoria previa, ya que no habría premio especial si los azulgrana se quedan en la Euroliga, objetivo que estaba contemplado en el reparto de extras por puntos.
Lo cierto es que el acuerdo no ha sido excesivamente problemático, ya que las diferencias entre las partes no eran demasiado grandes. El club estaba de acuerdo en destinar una porción de los ingresos extras que dejaría en las arcas la máxima competición continental a los jugadores, que tampoco se han escondido a la hora de hacer valer su postura. Y es que en Orriols tienen claro que una meta de esta envergadura beneficiaría a todos. Por una parte, a la institución, que se aseguraría sólo por jugarla unos 18 millones de euros, toda una bola de oxígeno. Por otra, para el plantel, el más económico de la Liga BBVA junto al del Rayo, lo que habla de fichas inferiores a la media en la élite.
Más allá del pellizco que los jugadores pueden asegurarse, no hay duda de que en este momento el objetivo del Levante es más que Europa, tal y como se reconoce abiertamente. Pese al lastre de la inesperada derrota en Gijón, un revés que amenazaba con ser definitivo y en el que lo cierto es que se dejó buena parte de sus opciones de dar un golpe encima de la mesa, hoy por hoy el equipo mantiene sus opciones casi intactas. Y eso que de los últimos nueve puntos sólo ha ganado uno. A la espera del Osasuna-Málaga, el cuarto puesto está a dos, aunque hay más clubes en la pomada. La idea es hacerse con una de las plazas que han sido de su propiedad la mayor parte del curso.