I. ALGARRA / R. MARÍN
La tortuosa relación entre el Sevilla y Koné podría tener un nuevo capítulo. Ello se desprende de la supuesta intención, por parte del club nervionense, de interponer una demanda contra el actual jugador del Levante. Los servicios jurídicos sevillistas habrían tomado esta decisión tras concluir que existen suficientes indicios para afirmar que la lesión sufrida por Koné no fue más que una excusa para no anotar, en los últimos partidos de Liga, su decimoctavo tanto en la temporada, el que le habría enviado de vuelta a Nervión a regañadientes. El Sevilla se ampara, sobre todo, en las palabras del doctor Ramón Cugat, que trató la rodilla de Koné con factores de crecimiento, según las cuales el marfileño no habría tenido ningún problema para ser de la partida en la última jornada, ante el Athletic de Bielsa, de haberlo deseado. Estas dudas en tierras andaluzas vienen alimentadas por el propio jugador, que jamás ha ocultado su deseo de no regresar a un club donde no tuvo participación.
El Levante está tranquilo, ya que posee tres informes médicos diferentes en los que queda claro que Koné no podía jugar por una lesión en la rodilla derecha. De las palabras de Cugat sorprendió que se pusiese a hablar tan abiertamente de un paciente, aunque sin entrar en matices, puesto que no especificó ni el riesgo de su participación, ni si verdaderamente hubiera podido aguantar los noventa minutos del encuentro. El club defiende que en Koné había un riesgo mayor de lesión, al contario que con Barkero, también entre algodones desde que pidiera el cambio ante el Granada, que posteriormente le impidió estar en Zaragoza y jugar minado en las dos últimas jornadas de la competición ante Mallorca y los subcampeones de la Euroliga y Copa.