ÁLVARO LOZANO
La salida de Francisco Javier Farinós del Levante es un hecho. Después de que un tratamiento conservador con el que se pretendía subsanar las molestias en la cadera no haya dado resultado, el jugador será intervenido quirúrgicamente en Barcelona de los huesos de la zona afectada. Ante esta situación, el futbolista de la Torre ha preferido rechazar la propuesta de renovación presentada por el conjunto de Orriols, así como la de otros clubes que estaban interesados en contar con sus servicios para la próxima campaña. El Levante agradece la honradez de Farinós, aunque eso haya supuesto no poder contar con un futbolista que sí entraba en los planes de Juan Ignacio Martínez.
El Levante, que era consciente de la situación del jugador gracias a los informes del médico Nacho Nebot, seguía apostando por la continuidad del centrocampista, aunque el doble pivote habitual lo formaban Iborra y Xavi Torres. Su estado físico no era un inconveniente máximo para los dirigentes de la entidad levantinista, que valoraban la temporada del futbolista a pesar de no haber sido un fijo en las alineaciones de Juan Ignacio Martínez, donde ha disputado un total de 30 partidos a lo largo de toda la histórica campaña 2011/2012. Farinós, que a sus 34 años ha sido partícipe de la mejor temporada del Levante en Primera en toda su historia al clasificarse para la Euroliga, tendrá que estar parado hasta el mes de octubre, o incluso noviembre. Aún así, el deseo del medio valenciano es poder firmar por algún equipo en el próximo mercado de invierno.