ISMAEL ALGARRA
El estreno continental oculta parcialmente las carencias de La Rosaleda. El vestuario es consciente de la fragilidad defensiva „el Levante ha recibido en cuatro partidos los mismos que la temporada pasada en diez„ y espera que la histórica cita del jueves sirva para recuperar la mejor versión, esa en que la fortaleza y la solidaridad prevalecían sobre el resto de señas de identidad. Ya no hay tiempo para lamentaciones y desde ayer, Juan Ignacio comenzó proporcionar a sus jugadores las claves para comenzar con buen pie en Europa. El míster ha empapelado el vestuario de Buñol con hojas sobre el Helsingborgs para que la plantilla sepa qué rival tendrá delante y qué futbolistas son los que marcan diferencias. Deberes que JIM espera que el grupo memorice rápido, pueda perfeccionar en los entrenamientos de hoy y mañana por la tarde, y que refrende el jueves sobre el campo con la primera victoria en la fase de grupos.
Juan Ignacio Martínez ha mostrado a su manada a un Helsingborgs reforzado tras vencer el pasado sábado al Sundvall (4-0). Es un bloque conformado en buena parte por jugadores suecos, aunque con alguna aportación internacional como la del estadounidense Alejandro Bedoya, el sudafricano Mahlangu, ambos centrocampista, o el joven defensa finlandés Uronen, que se ha ganado la titularidad. El cuerpo técnico sabe que delante habrá un rival fuerte físicamente y que suele abusar del fútbol directo, lo que le ha llevado a conquistar la última edición de la Liga de su país, a finales de 2011, ya que en Suecia se compite entre abril y final del año, y también el título de Copa. Este histórico club del fútbol escandinavo fundado en 1907, dos años antes que el Levante, llegó ayer al Parador de El Saler, donde se ha recluido para preparar a conciencia esta primera ´batalla´ continental.
En Orriols, la intención es que el encuentro del jueves suponga una inyección de confianza para la Liga. Aunque la alegría en el vestuario no ha desaparecido, también es cierto que el revés en Málaga ha destapado muchas vergüenzas que hay que cubrir. «Al margen de ser conscientes de que lo importante es la Liga, toca cambiar el chip y no hay que descuidar la Europa League. Tenemos que ser ambiciosos y comenzar bien la fase de grupos, sobre todo jugando en casa. Una victoria nos daría mucha moral, energía y confianza para el partido contra la Real Sociedad», piensa Iborra.