Sobre la galáctica operación de Laporta con el fichaje de Ibrahimovic se han emitido todo tipo de juicios, muchos de ellos interesados, según vengan del entorno mediático madridista o culé. Pero más allá del aspecto mercantilista de la operación, lo que más me interesa y creo que también a los aficionados es lo que gana el Barça con Ibra y lo que pierde sin Etoo. No estoy de acuerdo en muchas de las valoraciones que se han hecho. No creo que los de Guardiola pierdan gol con el sueco. Me atrevería a decir que es más difícil marcar 25 goles en Italia y con el Inter, que 30 en la Liga y con el Barça. Es verdad que el Calcio ha bajado mucho su nivel, pero no el defensivo dentro del área, donde se sigue marcando muy estrechamente. Y desde luego el Inter y cualquier equipo en Italia llegan al área una cuarta parte de veces que el Barça y en peores circunstancias para un delantero. Por el contrario, donde sí que creo que el Barça pierde es en agresividad, tanto defensiva como ofensiva. El camerunés era el primer defensa azulgrana iniciando la presión muy arriba y contagiaba al resto. El sueco ni de lejos se va a acercar a esa aportación. En ataque, tampoco tiene el instinto asesino de Samuel. Ibra, alternatará momentos en que encandilará al público y se recurrirá al ´Ibracadabra´ por su genialidad, con otros en que mostrará su frialdad sueca, que se acercará a la apatía. Esta circunstancia ha provocado, que su relación con el público interista no haya sido precisamente idílica. El Camp Nou tiene la palabra.