J. V. BELDA
Héctor Barberá mejora a marchas forzadas su adaptación a la Ducati Desmosedici GP9 de MotoGP con la que ha entrado en otra dimensión del motociclismo desde el pasado lunes, compartiendo el trazado de Cheste junto a Rossi, Lorenzo, Stoner y compañía. En el segundo día de entrenamientos oficiales, el de Dos Aguas se dio todo un atracón de vueltas, nada menos que un centenar, a las que se suman las 63 del día anterior. En dos días, ha completado la misma distancia que en seis carreras como la que ganó el pasado domingo. «He acabado muerto de cansancio», declaró tras aclarar que decidió parar antes de lo previsto para guardar fuerzas para hoy.
Toda una paliza física, pero con recompensa. El nuevo piloto del equipo Aspar recortó en dos segundos su mejor tiempo del lunes (1:34,206, desde 1:36,204), se acercó a dos segundos de la Ducati de Casey Stoner, la segunda moto más rápida del día tras la Yamaha de Jorge Lorenzo, y también fue el mejor entre los pilotos que debutan la próxima temporada en la categoría reina. Marco Simoncelli, al final de la jornada, consiguió acercarse a a solo 24 centésimas, con 21 vueltas menos que el valenciano.
A pesar del cansancio y las molestias que reveló tener en el cuello y la espalda tras rodar 100 vueltas (400,5 kms.) a una velocidad media de 153 km/h, Barberá volverá a subirse a la moto esta mañana, ya con menos pilotos. No estarán las Yamaha oficiales, por ejemplo. A la espera de conocer si los novatos podrán contar con otra sesión de entrenamientos al margen de las tres establecidas para la pretemporada, Barberá colgará hoy el mono después de tres días que le han servido para hacerse grande, poco después de lograr el subcampeonato del cuarto de litro con un triunfo en Cheste en la última carrera de la categoría de 250cc.
Héctor Barberá contó ayer con la ayuda de tres nuevos miembros del equipo —un telemétrico, un encargado de piezas y un ingeniero de pista— asignados por Ducati Corse, cuya participación quedó reflejada en los tiempos. De hecho, se quedó a sólo 7 décimas de superar al piloto de Honda Andrea Dovizioso. El de Dos Aguas estuvo ayer especialmente pendiente de la entrega de potencia y declaró que la moto «cada día me gusta más». «Las sensaciones con la parte delantera son fabulosas, creo que puedo llegar a ir rápido con la Ducati», advirtió al final.