J. V. B.
Jorge Martínez Aspar espera esta misma semana una respuesta de Aprilia sobre su proyecto de Moto2 antes de decidirse a adquirir un par de motos con las que comenzar a trabajar con vistas a la próxima temporada. La negativa del Grupo Piaggio, propietario de Aprilia, a participar en Moto2 debido a la obligación de motorizar propulsores Honda, dejó colgados hace un mes a varios equipos que tenían contrato con la marca italia, entre ellos el de Aspar, el de Álex Debón y el de Héctor Faubel.
Sin embargo, el alcireño prefiere no cerrar todavía esa puerta tras las reuniones mantenidas en las últimas semanas, aunque ayer reconocía que el equipo no puede estar a expensas de lo que decidan desde Italia. «Nos hubiese gustado saberlo antes, pero nos siguen pidiendo que esperemos un poco. Esta semana espero que podamos decidir sobre qué proyecto nos inclinamos», comentó Aspar, que aún probará una sexta moto: la Harris. Esta se unirá así a la BQR, la RSV, la FTR, la Sutter y la Kalex, con las que Julián Simón y Mike di Meglio han rodado en los últimos días. «Creo que ya no nos queda ninguna por probar», añadió. «Como Mapfre Aspar Team tenemos la obligación de salir con todas las garantías. Hemos comprado cuatro motores, y esta semana decidiremos qué dos motos comprar, sin descartar la posibilidad de hacer otro proyecto en paralelo del que se pueden beneficiar otros equipos, vendiendo esa misma moto a otro piloto o a otro equipo», explicó el alcireño.