J. V. BELDA
Julián Simón, flamante campeón del mundo de la pequeña cilindrada, cedió ayer el testigo a Nico Terol, tercero en el Mundial por detrás del de Villacañas y del británico Bradley Smith, este último su nuevo compañero en el Bancaja Aspar Team. El alcoyano deja la estructura de Sito Pons para embarcarse en la de Jorge Martínez Aspar. De un campeón a otro. Y lo hace heredando una máquina que ha demostrado ser la mejor Aprilia de la parrilla gracias al tacto y al saber hacer de ´Julito´, que se impuso a sus otros compañeros de equipo, Bradley Smith y Sergio Gadea, aunque sólo el británico continúa con Aspar en 2010.
Once días después de concluir el Mundial en Cheste, Nico Terol realizó sus primeros entrenamientos con su nueva moto, que continuarán hoy compartiendo pista con los tests oficiales del CEV. La de ayer fue una primera toma de contacto, con la pista bastante sucia, para ir probando y ajustando la montura a su gusto.
Es la moto con la que Julián Simón ha ganado en 2009 siete grandes premios —no lo hizo en Cataluña al confundirse y pensar que la carrera había terminado una vuelta antes del final—, quedó segundo en cuatro y tercero en otro, además hacer siete poles. Terol sabe que tiene una máquina ganadora, aunque ayer sólo pudo dar 34 vueltas con ella: «Sé que heredo una moto campeona del mundo, en un equipo que ha sido campeón y subcampeón, y que vamos a luchar por darlo todo y pelear por el campeonato. No creo que eso suponga más responsabilidad de la que tenía con Sito Pons. Sé que me va a exigir, pero voy a hacer mi trabajo, me concentraré y punto. Además, el equipo es ganador, con lo cual el objetivo el próximo año es luchar cada carrera por los puestos de cabeza y por la victoria».
Por su parte, Julián Simón recomienda a Terol «que se divierta» sobre la moto: «Nico llega a un buen equipo, que tiene mucha experiencia en esta categoría. Lo ha demostrado conmigo, que bajé de categoría, me monté en esta moto y ganamos el Mundial a la primera. Que se divierta, sobre todo, y eso sí, paso a paso y poniendo la moto como le gusta a él. El equipo le va a proteger mucho, le va a dar un buen ambiente familiar, y ojalá pueda volver a ganar». Preguntado por la posibilidad que tiene el equipo de lograr doblete, repitiendo en 125cc y estrenando el palmarés de la novedosa Moto2 que reemplaza a 250cc, Julián Simón lo tiene claro: «Pienso que sí. Hay que trabajar muy duro, pero opciones tendremos».
Más difícil lo tendrá Héctor Barberá, que regresa a la estructura de Aspar aunque para llevar la primera motoGP del equipo, una Ducati que ya testó el de Dos Aguas en Cheste hace apenas una semana, dando más de 200 vueltas al trazado en tan solo tres días. Recién llegado al territorio de los Rossi, Stoner, Lorenzo y Pedrosa, el valenciano ya admitió en su día que adquirir experiencia es su principal objetivo. Eso sí, apoyo no le va a faltar, como el de Nico Terol. «Con Héctor me llevo muy bien. Me hace mucha ilusión compartir tambien equipo. Lo hará muy bien, porque tiene un talento increíble, y en el primer entrenamiento con la Ducati ya rodó rapidísimo».
Nico Terol marcó 1:42,2 en su primer contacto con la Aprilia de 125cc de Aspar, la misma con la que Julián Simón logró la última pole del año (1:41,472). Habría partido en la tercera fila de parrilla en carrera. «Aquí corrimos la última carrera, así que las referencias cambian poco y he podido probar un poco como va la moto y rodarnos un poco tanto el equipo como yo. Al ser la misma categoría, no hay diferencias en la moto, es la misma. Estamos poniéndola a punto para ver cómo me encuentro mejor, en cuanto a chasis, y la verdad es que estoy bastante satisfecho de cómo va», añadió Nico Terol, que hoy volverá a rodar, ya junto a los pilotos del CEV.