J. VALERO
La lluvia caída en Barcelona durante la madrugada del jueves obligó a frenar la actividad prevista para la última jornada de entrenamientos de Moto2 y 125cc en el circuito de Montmeló, hasta el punto de que los pilotos sólo pudieron rodar a partir de media mañana.
Con la pista mojada, las motos se quedaron en los boxes durante las primeras horas del día y aunque las condiciones mejoraron con el paso de las horas, se mantuvo un ritmo de trabajo bajo pero constante, con algunos equipos que dieron por finalizados antes de tiempo los entrenamientos al no encontrar buenas condiciones atmosféricas.
Nico Terol y Sergio Gadea fueron los dos únicos valencianos que pudieron rodar ayer tras la lesión que se produjo Debón con su caída en la jornada del jueves y la lesión que arrastra Faubel en su muñeca izquierda, por lo que no será hasta los entrenamientos colectivos de Cheste a principios de febrero cuando puedan rodar todos juntos —incluido el joven Adri Martín, que espera rodar ya con su nueva Aprilia RSA—.
Tras la jornada de ayer, Terol destacó que «ha sido un día extraño, porque a causa del mal estado de la pista, no hemos podido rodar hasta casi el final de la sesión. La pista estaba fría y he montado un neumático ancho. El tren trasero de la moto me rebotaba bastante, la pista no me ha permitido arriesgar, pero creo que lo poco que hemos descubierto lo hemos afianzado bien, aunque hemos sacado pocas conclusiones».
Sergio Gadea, por su parte, aprovechó el poco tiempo que estuvo sobre la pista para probar nuevas piezas en su Kalex de Moto2.