JORGE VALERO
La peor caída en el peor momento posible. Héctor Barberá no pudo reaparecer de peor forma en el Gran Premio de Indianápolis después de una recuperación casi milagrosa de la fractura de tibia y peroné en la pierna izquierda que se produjo durante un entrenamiento hace cuatro semanas. El de Dos Aguas recibió el visto bueno médico para volver a subirse a la moto, pero horas después y cuando solo faltaban once minutos para el final de la primera sesión de entrenamientos libres, volvió a sufrir otra grave caída que, de momento, va a impedirle estar en la carrera de mañana.
El piloto de Pramac iba octavo en el momento de la caída y a rueda de Hayden, cuando la moto se le cruzó y le tiró por el aire justo en la curva anterior a la entrada a meta. Barberá se golpeó contra el piano de la curva y se quedó tendido en la pista hacia abajo mientras los comisarios sacaron las banderas rojas para parar el entrenamiento unos minutos. Los justos hasta que llegaron las asistencias médicas y se lo llevaron al centro médico del circuito.
Eso sí, tras una primera exploración, Héctor tuvo que ser trasladado al ´Indianapolis Methodist Hospital´ €donde estuvo ingresado hace dos años Fonsi Nieto€para someterse a un examen médico más completo, ya que se quejaba de dolor en el pecho y en la espalda. Unos síntomas que ya dejaban claro que podía tener una lesión importante como quedó comprobado después, cuando se confirmó que tiene tres pequeñas fracturas en las vértebras, concretamente en las dorsales 5, 6 y 8. Unas lesiones que recuerdan a las que sufrió en 2008 en Motegi pero que a priori son mucho menos graves €entonces estuvo más de tres meses lesionado€.
A última hora de ayer aún le estaban haciendo una resonancia magnética para descartar alguna lesión más grave, pero de momento lo único seguro es que no estará mañana en la parrilla y le suplirá Toni Elías, quien viajó como reserva por si los médicos no le daban el visto bueno a subirse a la moto.