SUPERMOTOR
Ayer cerró sus puertas la decimoctava edición de Motorépoca, que este año contó con más de medio centenar de firmas comerciales y coleccionistas del mundo del motor clásico, además del ya tradicional ´Mercadillo de piezas´ y la ITV móvil para los visitantes.
Ningún aficionado a los clásicos quiso perderse la celebración de la mayoría de edad de este certamen, como se pudo observar por la gran afluencia de público que hubo durante todo el fin de semana, y por la numerosa presencia de asociaciones de coleccionistas de vehículos clásicos que se dieron cita en el Pabellón 7 de Feria Valencia. El Club de Automóviles Antiguos de Valencia presentó dos prestigiosos modelos, como son el Cadillac modelo M del año 1907 y el Renault Gran Prix de 1909, entre la gran colección de vehículos antiguos (anteriores a 1945) y clásicos-deportivos (hasta 1975) que reunió para la ocasión.
Un año más, Antequera Classic aumentó en interés de la exposición con una espectacular colección que contó entre otros vehículos con un Ford T de 1926 y un Buick Roadster de 1929, ideal para todo tipo de Rallyes. El campeón de España de Fórmula 3, Borja García, también quiso aportar a esta causa, mostrando modelos tan exclusivos como un Porsche 993 Turbe que perteneció a la Casa Real o un Lancia Delta Integrale modelo Deltona, del que sólo se fabricaron 200 unidades.
Pero no todo fueron automóviles, ya que en esta edición también se contó con una amplia muestra de motos clásicas de competición, que fueron campeonas de España en los años 60, conformando una inusual exposición en la que se exhibieron ´joyas´ como la Mobilette Motobecane 125 cc o la Suzuki Bimota 500 cc, que fueron conducidas por el campeón Paco Román, o la mítica Derbi del valenciano ´Champi´ Herreros.
Más que una exposición
Además de disfrutar de los clásicos expuestos, los visitantes dispusieron del ´Mercadillo de Piezas´, donde los amantes de la restauración pudieron encontrar todo lo necesario para restaurar su vehículos: Volantes, llantas y piezas para el motor, así como motivos singulares para la customización de sus máquinas. Otro servicio ya indispensable en esta Feria es la ITV móvil, en la que los asistentes pudieron pasar tanto sus automóviles y motocicletas antiguos como sus actuales coches.