V. MONTORO Y E. VIVÓ
La firma británica de todoterrenos ha modernizado su gama de vehículos de cara a 2010 con mejoras en los Range Rover y Range Rover Sport, y con el lanzamiento del Discovery 4. Todos ellos coinciden en su nueva imagen exterior, su rediseñado y optimizado interior, y su mejora dinámica.
El buque insignia de la firma, o lo que es lo mismo, el Range Rover, ha recibido más de mil modificaciones para elevar sus prestaciones, enfatizar su refinamiento y mejorar la calidad de su interior, sin apenas notar cambios en su exterior. Su apariencia ha recibido sutiles variaciones, destacando sus nuevos faros y parrilla frontal. Sí son en cambio más apreciables en el habitáculo, donde llama poderosamente la atención la utilización de materiales de superior calidad, que aportan un mayor refinamiento general.
La sofisticación de este espacio se remata con tecnología de vanguardia en el apartado del infoentretenimiento, siendo el primer vehículo equipado con una pantalla táctil de doble visión, que permite al conductor y al acompañante ver imágenes diferentes de forma simultánea. Así, el acompañante puede ver una película en DVD, mientras el conductor sigue las indicaciones del navegador. Otra gran novedad es el cuadro de instrumentos, en el que los relojes e indicadores convencionales se han sustituido por una pantalla TFT de 12 pulgadas totalmente configurable, en la que se plasman esferas virtuales y distintas indicaciones gráficas.
Pero la tecnología también se aplica en este caso al ámbito de la seguridad, con revolucionarios sistemas como el Control de Velocidad de Crucero Adaptativo (localiza los coches que circulan en la misma dirección y define la velocidad del vehículo en función de estos), Frenado de Emergencia, la luz larga inteligente (enciende las luces largas de forma automática cuando los niveles de luz exterior se sitúan por debajo del umbral del sistema), o el sistema de cámaras periférico (cinco cámaras alrededor del vehículo ofrecen una visión de casi 360 grados) que se suma al de control del ángulo muerto.
Las mejoras en el apartado técnico están encabezadas por la incorporación de un motor de gasolina sobrealimentado denominado LR-V de 510 CV y 625 Nm, que ofrece una eficiencia líder en su segmento. La versión diésel del Range Rover sigue contando con el propulsor TDV8 de 3.6 litros y 272 CV. Al margen de las capacidades de estos motores, se ha logrado un perfeccionamiento de la dinámica del Range Rover, tanto en carretera como en todoterreno, con el exclusivo sistema de Dinámica Adaptativa, con la potenciación del sistema de frenos y su mayor estabilidad en terrenos escarpados.
Range Rover Sport
Al igual que su hermano, este mejora notablemente su comportamiento, con importantes modificaciones en su chasis y la incorporación de sistemas como la Dinámica Adaptativa, el Control Activo de Marcha (ARC) y el Terrain Response. Todos estos actúan de forma conjunta con los ya mencionados motores LR-V8 y LR-TDV8, a los que se suma el LR-TDV6, para completar la oferta mecánica de este modelo. El último, también de ciclo diésel, es un 3.0 litros biturbo que anuncia 245 CV y 600 Nm de par motor (el más elevado entre los V6 destinados acoches de producción en serie). Sea cual sea el propulsor escogido, el Range Rover Sport equipa cambio de levas en el volante, para elevar aún más su carga deportiva.
A este último aspecto también contribuye la robustez de sus líneas exteriores, no exentas por otra parte de elegancia. Las principales novedades en este apartado son los nuevos faros LED de excelente alumbrado, la nueva parrilla delantera de doble barra, los modificados parachoques y guardabarros delanteros y los nuevos grupos ópticos y también parachoques de la parte posterior. El interior también se ha rediseñado por completo, con el uso de materiales y acabados de mayor calidad, y la implantación de tecnología más vanguardista pero a su vez más sencilla e intuitiva.
Discovery 4
La cuarta generación del versátil Land Rover de siete plazas estrena nombre, Discovery 4, además de un nuevo motor diésel TDV6 de gran potencia y eficiencia, una identidad exterior renovada y un habitáculo de superior calidad. De igual modo presenta mejoras dinámicas para la conducción en carretera y todoterreno, y toda una serie de nuevas tecnologías y funciones de ayuda al conductor.
El papel estelar en el Discovery 4 se lo lleva el nuevo motor diesel LR-TDV6 3.0 biturbo, extremadamente eficiente y refinado. Con él, el consumo de combustible se ha reducido en un 9% y las emisiones de CO2 han disminuido también un 9%, al tiempo que se ha incrementado la potencia en un 29%, todo ello comparado con el motor de 2.7 litros existente. El incremento del par motor es aún mayor, un 36% hasta 600 Nm.
Asimismo, se han introducido cambios sustanciales que incluyen nuevos componentes de la suspensión, dirección modificada, frenos de mayor tamaño, perfeccionamiento del control de tracción y mejoras en el premiado sistema Terrain ResponseTM, gracias a lo cual se ha optimizado el vehículo para prácticamente todas las situaciones de conducción. Finalmente se ha actualizado el característico diseño exterior en el que destacan las superficies más suaves, y el interior con la renovación del tablero de instrumentos y la consola central.