SUPERMOTOR
El público de la Feria se quedará helado con el Skoda Yeti, un modelo que concilia las funciones de un urbano, un SUV y un monovolumen, como ningún otro en el mercado. Este modelo de 4,2 metros de longitud es fácilmente manejable en ciudad, aguerrido en tramos off-road gracias a su distancia libre al suelo y tracción 4x4, y muy capaz gracias su generoso espacio interior debido a la altura del habitáculo y a la gran distancia entre ejes existente.
Su imagen retrata a la perfección esta pluralidad, con las típicas características de diseño del sector off-road y con los atributos estéticos de los vehículo familiares. Estas señas de identidad se trasladan a un interior que destaca por su amplitud, merced a una altura total del vehículo de 1.691 mm y una distancia entre ejes de 2.578 mm. En este espacio se respira una atmósfera de alta calidad gracias a la excelente elección de materiales. Una de las principales virtudes del interior es su inigualable modularidad, basada en el concepto Varioflex. Con ello, el Yeti dispone de una variabilidad interior nunca vista hasta ahora en la categoría de los SUV compactos. Los tres asientos se pueden abatir o retirar de forma individual y los laterales se pueden desplazar hacia delante o atrás, e incluso hacia el interior si se quita la unidad central. Con los asientos traseros retirados, el maletero puede albergar hasta 1.760 litros de carga.
Motores potentes pero respetuosos
La oferta mecánica del Yeti incluye cinco unidades de cuatro cilindros, con dos propulsores de gasolina y tres diésel, que van desde los 105 CV a los 170 CV . La oferta de gasolina se compone del propulsor 1.2 TSI de 105 CV (tracción delantera) y del 1.8 TSI de 160 CV (4x4). La gama diésel cuenta con el 2.0 TDI disponible en cuatro niveles de potencia: 110 CV (tracción delantera) 110 CV (4x4), 140 CV (4x4) y 170 (4x4).