Todo hacía presagiar que la lluvia iba a alterar la carrera en Sao Paulo, pero no fue así. Barrichello tenía todo a su favor para aguantar el match ball hasta el último gran premio del campeonato: partía de la pole position y Button se hallaba hundido en el último tercio de la parrilla. Pero, las dos primeras vueltas, repletas de incidentes, sacaron al británico del fondo de la clasificación. ¡Vaya lástima que Fernando Alonso fuera una víctima inocente de los incidentes durante ese excitante comienzo!
Jugarse el bigote
En el Reino Unido Button será recordado como el Gran Campeón, con mayúsculas, de 2009. Dudo que fuera de las islas británicas también lo sea. Si bien el piloto inglés supo encadenar cuatro victorias, continuó un agónico camino en el que, al menos, se ha mantenido la incertidumbre hasta la penúltima carrera del campeonato.
Sin embargo, no se debe negar que Jenson se jugó el tipo durante unas peligrosas y cruciales primeras vueltas en Brasil. El inglés supo beneficiarse de los abandonos de pilotos como Trulli y Sutil. Este par estuvo a punto de revivir la lucha pugilística entre Piquet y Eliseo Salazar en 1982. Button también supo meter el morro cuando tocaba y se colocó en la séptima plaza en la vuelta siete.
Sólo un piloto pudo, momentáneamente, frenar el ascenso de Button: Kobayashi. El debutante japonés, que acabó décimo, plantó a cara al británico y se atrevió a devolverle un adelantamiento en las eses de Senna. El abandono de Trulli nos impidió saber cuánto de esa actuación se debió al Toyota y cuánto a las manos del joven piloto nipón. Ojalá pueda continuar en 2010.
La vuelta veinte marcó el punto de inflexión. Rubens entraba en boxes y tras el repostaje y cambio de neumáticos su coche dejó de ser el de antes. Un constante goteo de segundos en la tabla de tiempos le alejaba del liderato y le sometía a los ataques de Hamilton. «¿Qué le pasa al coche?» decía Barrichello a su ingeniero en la radio. Y era para preguntárselo porque tras esa parada Rubinho no volvió a levantar cabeza. Antes de la mitad de carrera, Button ya tenía el campeonato en el punto de mira. En otras ocasiones a lo largo de la temporada Barrichello se ha quejado de la falta de efectividad de su monoplaza en comparación con el de su compañero ¿Por qué no iba a ser así en esta decisiva carrera?
Si Rubinho se deshinchaba poco a poco, su rueda trasera izquierda lo hacía rápidamente tras un ligero roce con Hamilton. El brasileño entró en los boxes y el campeonato se esfumaba para él.
Brawn GP, salido de las cenizas de Honda, se ha proclamado campeón del mundo de constructores. El éxito de este año deberá aportar el apoyo económico necesario para defender el título frente a Ferrari y McLaren que buscan ya venganza. Aunque ya pensemos en rojo y en 2010, queda la última carrera en Abu Dhabi. Disfrútenla.