La iglesia estaría apañada. Si todos los cristianos fueran tan tontorrones y marranetes como el Cristiano del Real Madrid no existiría ni el Papa ni Rouco ni la misa de doce los domingos ni el domingo de ramos ni la visita de los Reyes Magos cargaditos de regalos el 6 de enero de cada año. No. Si todos los cristianos fueran como CR9 la iglesia simplemente no existiría. Todo lo más quedaría un grupo de disidentes instalado a orillas del Bernabéu y con una capacidad de maniobra mas siniestra que la de Lucifer. No. Si todos los cristianos se comportaran como hizo Ronaldo el pasado sábado ante el modestísimo Almería no existiría la cristiandad… ni el Codigo Da Vinci… que algo bueno tendría que tener el asunto.
Si lo llego a pensar antes hubiera pedido que este artículo saliera publicado el jueves en el magnífico suplemento de futbol base de Super. Más que nada para que sirviera de ejemplo a los ´gigantes del fútbol base´ de lo que nunca se debe hacer sobre un campo e hizo el insigne hidalgo Don Cristiano Ronaldo ese sábado pasado de infausto recuerdo. Les cuento…
El María Moliner es mi diccionario favorito... con permiso de la Real Academia España de la Lengua. Para mi es un compendio completísimo de todo lo que debe figurar en todo diccionario que se precie. El MM es, efectivamente, muy completo... pero no le llega a Cristiano Ronaldo ni a la suela de los zapatos. Su actuación estelar ante los de Hugo Sánchez es ´completísima´, un bollicao de bochorno más completo imposible. Les cuento. Primero el tío se tira a la piscina y el árbitro, como no podía ser de otra forma, pica el anzuelo y señala penalti. CR9, ya crecido y con el balón hábilmente instalado en el punto fatídico, toma carrera, dispara y el portero para su disparo e interrumpe la fechoría... Pero fue solo durante un par de segundos. Benzema, atento, envía el despeje del justiciero guardameta al fondo de las mallas. Benzema es abrazado por todos... menos por CR9, ese futbolista egoísta que sólo celebra la gloria cuando él es el protagonista. Al final sucedió eso. Marcó el pillastre y lo celebró quitándose la camiseta y enseñando su ´tableta de chocolate´ a todo bicho viviente. Tarjeta amarilla por tontín y boniato. Y la agresión, que no se me olvide su agresión brutal y choricesca a un compañero de profesión: por la espalda y sin previo aviso. Ronaldín no partió la pierna al defensor del Almería de milagro. Esa acción (queridos ´gigantes del fútbol base´) no la repitáis jamás. Es de las acciones más siniestras que he visto últimamente… nada que ver con la también sucieta mano de Titi Henry con la selección de Francia. La acción de CR9 debería ser juzgada por lo criminal. ¡Vaya ejemplar de mal individuo! Al coro de la cárcel lo mandaba yo sin falta. En su sitio natural.
Un diez al Guaje. En San Mamés (un terreno de juego tan temible como admirable) supo guardar la calma que dejó escapar en varios partidos anteriores. Villa hizo lo que tenía que hacer y de la siempre magnífica manera que él sabe hacerlo. Marcó un golazo digno de un Balón de Oro como él (para mi lo es) y evitó caer en ninguna emboscada para que no le mostraran la quinta tarjeta amarilla que le hubiera conducido (como a CR9) a perderse el súper partido Valencia-Real Madrid del próximo sábado en Mestalla.Un partido digno de figurar en el nuevo libro de Paco Lloret titulado ´El desencuentro´…, libro que no me pienso perder en cuanto salga a la calle.