Lo importante siempre es como termina. Y los tres golazos de anoche tapan los desajustes de la primera parte. El Valencia tiene mucha calidad arriba y basta que estén un poco afinados para despertar todo su potencial. A Villa le hacía falta el gol para olvidar la lesión. Mata andaba unos partidos sin acierto de cara a puerta y también le vendrá bien el tanto. Pero el mejor fue el de Pablo. El gol del castellonense fue antológico, no sólo por la distancia, que también, sobre todo porque demuestra concentración y una gran visión de juego, o sea que alza la vista antes de tirar, y por eso vio que al experimentado Esteban muy adelantado. Además mantener la portería a cero es otra buen síntoma para consolidar la solidez defensiva.
Consolidado
Pablo no lo ha tenido fácil. En Mestalla siempre se ha exigido más a los de casa, pero él siempre confió en sus posibilidades. Su trabajo de años está dando ahora resultado, así que ha estado muy bien asesorado por su entorno, lo que una vez más demuestra que las cualidades son necesarias pero las amistades peligrosas han malbaratado a más de uno. Afortunadamente, no es el caso.
Sin estilo
Lo mismo digo de Michel. Tiene posibilidades, pero necesita jugar muchos partidos aún. En el Valencia lo tenía muy difícil, pero fue la secretaría técnica la que renunció a una cesión a un equipo de Primera para valorar su progresión. Una decisión que ahora se antoja equivocada. Igual que enviarlo ahora al filial. ¿Por qué no se han esperado al mercado de inverno para cederlo y han preferido dinamitar todas sus esperanzas?
Firmeza
Hay que tener un poco más criterio para formar una plantilla ganadora, aunque se va por el buen camino, como indica que no se atendieran los últimos caprichitos de García Quilón.