El Valencia Basket ni era tan malo cuando perdía en Barcelona o Mons ni podemos volvernos locos ahora y pensar que va a ganarlo todo, cargando de presión a este atractivo proyecto. El equipo es mejor que cuando Rogers, Sendra y compañía gastaban el doble —¡qué me lo expliquen!—. El juego es más divertido y efectivo, y los jugadores están más comprometidos. Pero el presupuesto es el que es, Madrid y Barça están donde están y la plantilla no se puede estirar ni multiplicar, por lo que tiene doble mérito todo lo que se logre.
Llenar el pabellón
Lo importante es que siga la buena química en la Fonteta. El excelente ambiente que crea el público, motivado por el buen juego y la entrega del equipo, es la base para seguir creciendo. Cada triunfo es un paso hacia delante y un motivo de aliento para todos los que sienten el VBC. Pues, sin mucho trabajo atrás, rapidez y concentración, este equipo igual que gana a cualquiera puede sufrir. Lo bueno es que se está en el buen camino y no hay que perder la tendencia positiva.
El momento de Perovic
Es importante la baja de Lishchuck, en una plantilla corta y cuando se ha preparado el equipo para estar a tope desde el principio, estas cosas pasan y pesan. Es el momento de que dé un paso al frente Perovic, justifique su ficha y demuestre su talento. Tiene un gran potencial y ahora se le necesita más que nunca, al margen de las variantes con Claver y Pietrus que prepara Spahija para que el juego interior se resienta lo mínimo. Neven tiene capacidad y hombres para encontrar soluciones.
Homenaje en Benifaió al maestro
Resulta curioso que el Club Roquette Benifaió le haga un homenaje mañana al maestro Vukovic antes que su club de toda la vida, el Valencia Basket. Así lo ha dispuesto el ex director técnico y de cantera del Pamesa, Manolo Real, actual director del Roquette.
Clarificar las cosas
El mejor homenaje a Vukovic sería clarificarle su papel en el actual VBC, aunque a lo mejor cada uno tiene lo que merece o ha cultivado con tanto peloteo. Miki lamenta a sus allegados que lo jubilaran a los 65 años, cuando según él aún le quedaban 60 días por cotizar a la SS para percibir el cien por cien. No dudo de la sensibilidad de Paco Raga, Vicente Sola y Juan Roig, y que se habrán hecho o se harán bien las cosas. También es importante que su amigo Spahija dé un paso adelante.
De la risa al homenaje
Mientras, el secretario del técnico, TM, no le da ni bola a Miki y dice que sólo cuenta batallitas, aunque no es novedad, ya que en la época de Sendra era habitual que Pablo Laso, Manolo Real y TM se mofaran de las sugerencias de Miki –hay testigos-. Y así les fue. Curioso, el que antes reía ahora fomenta un homenaje. Rectificar o saber aprovechar el momento es de sabios o listos. Por cierto, TM no es ni lo uno ni lo otro y su última campaña de auto-bombo lo demuestra. Mientras, Miki, que conoce los hechos, perdona y traga, tiene más clase.