La Roja gana. 2-1 a la Argentina de Diego Armando Maradona. Partidazo y victoria merecida de los de Vicente del Bosque. Al margen del tradicional poderío de la selección española, me encantó la manera de doblegar al rival. Argentina (no sé si pese a Maradona o por Maradona) planteó un choque a cara de perro. De amistoso nada de nada. Argentina jugó como sólo ellos saben hacerlo: duro, ordenado, peligroso, más duro todavía y siempre súper competitivo. La Roja logró vencer incluso a la albiceleste sin caer en la trampa del juego sucio cuerpo a cuerpo. Y eso, se mire como se mire, se traduce en que este equipo —la Roja es bastante más equipo que selección, ¿no creen?— también sabe nadar contracorriente. Ante Argentina supo sacudirse la estrategia ofrecida por los de Diego Maradona para retomar de nuevo el mando del partido y acabar ganando por la mínima pero con absoluta justicia. Con partidos así —broncos y coperos— es como se fortalecen los grupos. A mí me encantó el duelo y sobre todo me impresionó la intensidad con la que ambas escuadras disputaron los noventa minutos.
Primer misterio
Les juro que yo lo sabía. Lo de Navas... Sabía al cien por cien que iba a jugar unos minutos en el duelo del pasado sábado. Miren, desde que el propio Jesús Navas salió diciendo que ya estaba listo para ser convocado con la Roja, hasta su inclusión en la lista y su entrada en la segunda parte ocupando el carril derecho del ataque hispano, todo me daba en el olfatillo que estaba preparado de antemano. Como si lo sucedido se hubiera cocido en los despachos de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas sobre un guión previamente escrito. Lo escribí la semana pasada, el sábado se cumplió mi pronóstico y Pablo se quedó con las ganas de lucir la Roja. Lo que me resulta misterioso es la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Florentino tiene interés en fichar a Jesús Navas para su galáctico Real Madrid la próxima temporada? Bien, al margen de este misterio, les aseguro que no tengo nada contra el jugador sevillista. Es más, me parece un gran jugador y un gran profesional. Lo de la estrategia misteriosa no tiene nada que ver con él. Está parida en Madrid, de eso no tengo ninguna duda.
Yo muere... Viva ´Llo´
Después de lo sucedido en la Junta General Ordinaria del pasado sábado, no me queda más remedio que dar marcha atrás en algunos comentarios y recuperar el nombre del presidente Manuel LLORENTE en lugar del ´azotante´ —de azote… aunque sea un palabro malsonante que acabo de inventar— Manuel YORENTE. Tras escuchar a todas las partes entiendo que la situación es lo suficientemente grave como para dejarse de pequeñas disputas y enrolarse en las filas de Llorente-Bancaixa-Generalitat Valenciana para aportar el granito de arena que humildemente pueda para sacar al Valencia de le tremenda crisis que le azota.
Segundo misterio
Por cierto, me alegro de que el cuarto punto del orden del día de la Junta General fuera rechazado por la razón que fuera o fuese. Ampliar a 50 acciones per cápita el derecho a asistir a futuras asambleas suena a todo menos a democracia. ¿No lo consideran así? De eso no tengo ninguna duda. Aplaudo a los accionistas que plantaron cara al Consejo en este punto y también aplaudo al Consejo por reaccionar —con o sin populismo— al sentir de varios abanderados de lo justo y racional. Lo misterioso queda resumido en la siguiente pregunta: ¿Por qué Jaume Part —el ´capo´ de todos los peñistas— no fue el abanderado del movimiento que se cargó lo de las 50 acciones cuando su papel en esta historia es defender a los peñistas… que seguramente muy pocos de ellos pertenecen al grupo de ricachones con 50 acciones en su poder?