Es de equipo grande y que quiere serlo más reconocer que se han hecho «muchas cosas mal» ante el líder, como dijo Spahija. Pero no nos debe consolar que «no nos han arrollado como en Barcelona», como también dijo Neven. Eso queda para la prensa del Madrid de fútbol, que hace la ola tras perder en Barcelona —primer paso hacia la mediocridad—.
Hay equipo
Lo bueno es que el PEV no estuvo ni de cerca de su nivel y pareció estar en partido, aunque por momentos también estuvo al borde de ser arrollado. Y encima se hizo mejor valoración global que el Madrid (67-71). Hay equipo, buena actitud, excelente ambiente y capacidad para crecer y mejorar. En Madrid sí creyeron los seguidores que allí se desplazaron, ellos sí ganaron. El equipo fue por momentos demasiado ´blandito´. Sólo se mostró duro y ambicioso en defensa cuando se vio 19 abajo. Faltó la agresividad que tuvo el Madrid y no vale la excusa de que ellos tienen más banquillo. Hay que morir defendiendo y a correr, son las señas de identidad de este equipo que el otro día se perdieron en fases clave.
Vivir del tiro libre
En ataque los aleros sumaron menos de 20 puntos. Kelati y Claver ni estuvieron ni se les esperaba. La intensidad defensiva del Madrid hizo tirar 30 tiros libres y vivir de los 23 que se metieron, un tercio de la anotación. Y encima se pierden 17 balones. Demasiadas facilidades ante un rival tan bueno que interpretó a la perfección nuestros bloqueos y encima tuvo fortuna.
El gran Nielsen ha vuelto
Lo mejor es que tras los dos últimos partidos tenemos claro que Nielsen, el corazón y cerebro del equipo, ya ha vuelto, y que en la zona Lishchuk y Perovic siguen su progreso, pero si en ataque no les meten ni un balón y los triples se tiran cuando aún no han ganado la posición, poco pueden aportar.
Preocupaciones
Por el contrario, preocupa la irregularidad de Kelati —la misma que tuvo en Unicaja pese a su innegable calidad—, y que Claver de muestras de andar sin ideas, descoordinado por momentos. De Colo, pese a que hiciera su números, y Marinovic, deben dirigir más y correr, pero no perderse en el ´bota-bota´ y la acción individual. Lo mejor es que todo esto se puede trabajar y por lo tanto mejorar.
Trabajo específico
Y ya no vamos a recordar lo de los jóvenes y la necesidad de los entrenamientos específicos. Todos vieron lo que aportaron los que jugaron y lo que no pudo dar José Simeón que ya no juega —¿tan mal lo hizo cuando se le necesitó?—. El secretario del técnico, TM, ni está ni se le espera si no hay orden de Neven y la casa por barrer. Madrid, Barça, Joventut y Baskonia tienen técnicos dedicados a trabajar con los jóvenes.
Rubén Burgos, un ejemplo
Lo bueno es que se sabe el camino y el Power está en él. Por ejemplo, excelente la actitud y el trabajo de Rubén Burgos, que sólo por aprender y ayudar al club de su vida se levanta muchos días para realizar en la ´Petxina´ a las 8 de la mañana entrenamientos específicos con los chavales del filial. Aviso a navegantes y sanguijuelas del pasado, presente y futuro de este club: ¡Lo hace gratis!. Y pueden estar tranquilos en Gandía, además se queda luego en el gimnasio para prepararse mejor y estar a tope. Un tipo honrado y trabajador.