Los más jóvenes pensarán que el Titi es ese delantero larguirucho del Barça al que le acompaña el apellido de Henry. Otros, los que viven más al sur, relacionarán la palabra Titi con un pequeño mono que vive instalado en el peñón del Gibraltar no español. Y el resto, especialmente si ese resto es valenciano, asociará enseguida la palabra Titi con la de un célebre folclórico-ca, cantaor-ora, tonadillero-ra... que pasó a la posteridad por una canción que rompía moldes y que reclamaba el hecho gay-homosexual en una época en la que los gay u homosexuales no pasaban de ser tildados de maricones ´poca cosa´ por los ´poca cosa´ de verdad que tanto daño hicieron a este país.
¡¡¡Libérate!!!
La canción de marras llevaba por título «libérate» y obviamente hablaba de la liberación de los gustos sexuales del Titi que tiraban mucho más por un Tito que por una Tita. ¿Y a santo de qué narices les cuento yo todo este rollo? Pues de uno muy simple. El otro Titi, el francés, el que juega en la selección de Platini y en el Barça del inteligente Pep Guardiola, está en el ojo del huracán mundial por ser un tramposo de tomo y lomo. Francia estará en la fase final del Mundial de fútbol gracias a una sucia jugada de Henry que ha pagado con un linchamiento moral sin procedentes su tramposo proceder. Henry (supongo que aconsejado por el entorno blaugrana y también agobiado por el aluvión de palos en su contra) se ha ´liberado´ públicamente pidiendo perdón y reclamando que se repita el partido.
De eso, nada
Pero el Titi no se va a liberar en la vida. A diferencia del nuestro va a quedar marcado en el crepúsculo de su carrera por ese par de manos de indigna procedencia. Francia, ya les he comentado, es la selección del capo de la Uefa Michel Platini y eso significa que el partido no se va a repetir ni de coña. Los ´gallos´ franceses estarán en la gran cita sudafricana disfrazados de pollastres marranetes. Cosas del fútbol.
Juego limpio
¿Moraleja? Pues para mi una clara, rotunda, agradable y sincera moraleja. El fútbol mundial está hasta las narices de los tramposos y no se corta en señalarlos con el dedo. Como en tantas cosas los primeros en jugar a fútbol con mentalidad de rugby (juego duro pero noble... y con bronca para el jugador capaz de fingir un penalti inexistente) han sido los ingleses en su Premier. En la hemeroteca pueden escarbar y encontrar penaltis fallados adrede a petición popular del graderío o goles marcados en propia puerta a modo de compensación de una jugada amañada y sucieta.
¿Y en España?
Miren, en realidad no considero a Thierry Henry un Titi marrano y mal profesional. Lo que hizo estuvo mal... pero a mi me reconfortó mi alma de deportista la reacción popular que se ha fraguado en su contra. ¿Y qué pasa en nuestra Liga? ¿No hay tramposos? Pues hace algunos años los tramposos campaban a sus anchas por las verdes praderas de los estadios españoles y encima si esos tramposos eran del Real Madrid en lugar de ser señalados con el dedo eran elevados al cielo de los genios por su ´inteligencia´ a la hora de hacer trampas. ¿Pero saben una cosa? En nuestro fútbol ha decrecido el número de tramposos (¿se acuerdan de los piscinazos de Burrito Ortega?) pero siguen pululando algunos. A mi los tramposos no me gustan ni un pelo... Por eso hoy me he ´liberado´ escribiendo esta columna en homenaje a nuestro folclórico-ca Titi... nada que ver con el Henry penitente del fútbol mundial.