No fue fácil. El marcador ante el Alicante no refleja lo que costó ganar a un equipo que haciendo daño al base —De Colo se comió los bloqueos y su defensa fue laxa— estuvo en partido hasta casi el final. Lo importante es que el equipo gana y sus jugadores son solidarios para salvar situaciones complicadas o errores, pero es evidente que el Power Valencia es un equipo que no puede perder la concentración y consistencia ni un segundo, porque las carencias flotan con demasiada facilidad.
Nielsen hace falta
Ganar sin Lishchuck, con Kelati en proceso de ubicación y con Nielsen lejos de su máximo nivel tras sus problemas físicos —hace trabajo extra a diario— tiene mucho mérito. Rafa Martínez es el líder y Perovic cada vez tiene más confianza y demuestra su poderío y talento, aunque sus compañeros deberían ayudarle más en defensa. Marinovic estuvo excelente en el tiro y hay que ensalzarlo, ya que salvó situaciones al límite de la posesión, pero no podemos engañarnos, como base aún se le espera.
Trabajo y futuro
Repito que es importante hacer un trabajo específico con jóvenes como De Colo, Perovic, Simeón —aportó muy buenos minutos y dirigió bien— y Claver —destacó por su sacrificio y seguridad—. Los resultados se notarán y reconfortarán. Por cierto, todo un detalle que en el partido del EBA ante el Llíria estuvieran el presidente, Vicente Solá, el director general, Paco Raga, el consejero Andrés March, Neven Spahija y su tercer entrenador, Pere Romero. Alejados de ellos, la pareja de moda y de la moda —tienen el mismo gusto—, TM, el secretario del técnico, y AF, el director superviviente de cantera.
Prueba de fuego
Comienza esta tarde la Eurocopa y más que preocupar si se gana o pierde en Belgrado lo que debe ocuparnos es si el equipo tendrá fondo para mantener el buen nivel y consistencia con dos partidos por semana y viajes pesados. El trabajo de recuperación de Pedro Cotolí y Pablo Martínez, dos buenos profesionales, será clave.
Gran discurso
El director general de Power Electronics, Amadeo Salvo, regaló un discurso desde y directo al corazón en la presentación del patrocinio. Con unas emotivas e improvisadas palabras dibujó el alma de su empresa, creada desde la ilusión y el esfuerzo. Impactó. Además tuvo el bonito detalle de reconocer que Solá entró en su despacho sin opciones y salió con un contrato. Un milagro en tiempos de crisis. El esfuerzo de Vicente, Paco Raga y los trabajadores que sienten el VBC debe ser el de todos.