No era fácil ganar en Santiago y menos jugando mal en muchas fases, pero este nuevo VBC es una máquina que es capaz de vencer incluso cuando no salen las cosas. Tiene recursos y calidad para superar las crisis. Es sorprendente la madurez del Power Electronics Valencia para cerrar los partidos, aunque se puede y debe jugar mejor. Spahija lo exige.
Rafa, selección
Rafa Martínez es el eje del juego del Power Electronics. Si muchas veces hemos resaltado la importancia de Matt Nielsen como alma y cerebro, ahora Rafa es el líder, quien marca la diferencia y asume la responsabilidad cuando se hace de noche. El seleccionador español, el italiano Sergio Scariolo, no puede dudar y debe contar con él. Es verdad, como dice Spahija —aunque debería se menos sincero y defender más a su jugador—, que Rudy y Navarro son extraordinarios, pero Rafa puede convivir con ellos.
Compensación y consistencia
El juego necesita una compensación y consistencia que Neven Spahija busca pero que sólo llega a rachas. La buena dinámica ayuda a que se afine el juego, pero en este equipo no se puede relajar nadie, si no igual que se gana se perderá. A veces se abusa del triple —gracias al entrenador del Xacobeo Blu:sens, Curro Segura, por poner y mantener la zona cuando Rafa no fallaba ni tirando de espaldas— y se olvida jugar en la pintura, donde sí se marca la diferencia —en Santiago además nos olvidamos de que no estaba Jackson y que Perovic está que se sale—, pero también es verdad que sin triples no se puede vencer. Hay que equilibrar.
Los claroscuros de los jóvenes
Y repito, urge que se haga trabajo específico con los jóvenes, los claroscuros de los talentosos Nando de Colo y Víctor Claver preocupan, el equipo los necesita como protagonistas, no pueden desaparecer según el día.
Hoy hay que ir al pabellón
El Power está tercero y virtualmente en la Copa del Rey, cuando en las últimas ligas la clasificación llegaba en enero. Por ello hoy el equipo no puede sentirse sólo en la Eurocopa. Hay que ir al pabellón y disfrutar del partido ante Le Mans. No podemos olvidar que esta competición es el mejor camino hacia la Euroliga por la cacicada del director ejecutivo de la máxima competición continental Jordi Bertomeu, el taimado discípulo de Eduardo Portela.
Hay que tener memoria
Hablando de Portela. El caducado presidente de la ACB vino a la presentación de Power Electronics para decirnos que nuestro pabellón no vale para acoger la Copa del Rey y olvidarse del nombre del patrocinador en su discurso. Lamentable. Portela y Bertomeu ya no recuerdan cuando Juan Roig les salvó el trasero comprando los derechos de TV de la ACB por su nula capacidad de gestión.
Encajar las críticas
Igual que se le ha censurado otras actitudes, hay que ensalzar cómo Spahija sabe dialogar y encajar las críticas con elegancia. Lo lamentable es que otros personajes secundarios no aprendan de él y se pasen el día llorando por las esquinas. Por ejemplo, da pena que un entrenador de cantera que nunca pudo soñar salir en un periódico pida explicaciones cuando no le gusta un comentario. Provoca la risa entre sus compañeros. Sólo los mediocres temen la crítica. Pero no es el primero, antes hicieron lo mismo un ayudante de Neven y el abstruso secretario del técnico, TM, el director de la ?cuchipandi? de los mediocres.