Da gusto ver jugar al Valencia, que conforme pasan las jornadas nos invita a soñar. Abanderados por el trabajo y la humildad, este grupo camina con la intención de dar el zarpazo definitivo a la liga cuando llegue la hora de la verdad. ¿La liga? Hay futbolistas convencidos de dar un susto a los dos transatlánticos de la liga y la verdad es que, viendo cómo han jugado hasta ahora, no tienen nada que envidiarle al Real Madrid y se acercan mucho a la filosofía del Barça.
Unai se empeñó en su día en cambiar el patrón de juego que tantos éxitos le había dado al Valencia en los últimos años, pero como todo técnico debe ajustarse a los mimbres que tiene entre manos, con los ´bajitos´ se puede jugar de maravilla al fútbol. El Barça de Pep Guardiola ha despertado la admiración de todos y el técnico de Hondarribia se ha empeñado imitarles, con la salvedad —de momento— de que aún no logran salir jugando el balón desde atrás como se espera. Poco a poco. Pero Pablo, Villa, Silva, Mata y cía no tienen nada que envidiarle nada a Ibrahimovic, Xavi, Iniesta o Messi con su estilo de juego. Unai lo sabe y por eso les da a sus chicos toda la libertad del mundo para bailar a sus anchas, pueden aparecer por dónde quieran, lo harán bien. Y ésta es la razón, el estilo de juego, con el que no tiene cabida Zigic salvo excepciones. Cuando no está Villa se ubica a Mata en punta, con él se respeta el patrón de juego.
Y como los que más alabanzas se llevan son los chicos de ataque, por sí sólos no se valdrían para ganar. Sería injusto no reconocer el mérito enorme que tienen Albelda y Marchena para dar equilibrio a este grupo, igual como Navarro o Dealbert atrás, las buenas artes de César… y así uno a uno. Enchufados para soñar está todo el grupo.