El Valencia sacó un empate —meritorio o rácano según versiones— en Riazor ante un rival a priori en un buen estado de forma. El problema es que ese empate sin goles aleja demasiado al Valencia de la cabeza de la tabla. Vale, sí, es cierto que soñar con ganar la Liga sonaba más a utopía que a realidad. Pero yo soñaba... hasta que el Madrid ganó en el coliseo de Mestalla y hasta que el pasado domingo el Valencia se dejó otros dos puntos de desventaja con respecto a blancos y culés. La distancia en estos momentos se antoja muy importante. Importancia que cobra más realismo si tenemos en cuenta que para abrazarnos a la utopía no sólo tiene que suceder que el Valencia lo haga todo bien sino que además deben pinchar los dos de arriba. Y eso, que pinchen Barça y Madrid al unísono, sí que se me antoja que es una utopía como una casa.
La Champions
Así las cosas, cambio de objetivos y me quedo con estos tres: en Liga lograr una plaza que dé derecho a jugar la Liga de Campeones la próxima temporada; en Copa, pese al duro calendario, estar en la pomada hasta el final; y en la UEFA —en esta fase ya ha dejado de llamarse Uefita—, en pensar partido a partido, eliminatoria tras eliminatoria con la vista puesta en la final de Hamburgo... ¿o acaso no les gustaría ver al Valencia disputando otra final europea?
Post-Silva
La lesión del canario —y tras observar los partidos en los que ha estado ausente— me ha dejado tres sensaciones contradictorias. La primera es obvia: Silva no tiene un recambio de su nivel... entre otras cosas porque es prácticamente imposible que exista en el mercado ni hay plantilla que aguante dos ´Silvas´ sin estar obligado a vender a uno de los dos. La segunda tiene que ver con Unai Emery y las modificaciones que introdujo ante el Deportivo de la Coruña. Emery siempre había confiado en Éver Banega como recambio de urgencia para el canario. El domingo, sin embargo, supo rectificar su propuesta y colocó a Mata en el puesto de Silva dejando que Éver regresara a su posición natural en el centro del campo haciendo tándem con Albelda. Esta opción me gustó más que la primera. Y por último el ´post-silvismo´ que azota al Valencia se puede curar en el futuro con la entrada en el equipo del flamante y reciente fichaje del Chori Domínguez. Tras ver varios vídeos del nuevo murciélago del escudo, entiendo que hubiera sido estupendo que hubiera podido jugar ante Madrid o Depor. El Chori es el más indicado para suplir a Silva con garantías.
Dos apuntes
Dos apuntes y dos equipos que están en plena fase de crecimiento. Uno es el Villarreal de Valverde... técnico que ha logrado superar una posible opción de despido gracias a la fulminante reacción de los amarillos en los últimos partidos. Y el otro equipo me temo que es el Real Madrid del señor Pellegrini. Hasta la fecha el Madrid era una amalgama de figuras capaces de resolver un partido por sí solos pero sin ningún orden táctico al estilo Barcelona. Ahora, a fecha de hoy, el Madrid es mucho más equipo que en un montón de temporadas anteriores. Pellegrini ha logrado que las figuras aprendan a jugar como colectivo. Y la apuesta le ha salido bien. El Madrid, como el Villarreal, no para de crecer.