El viaje a Brujas, la Venecia del norte, es de los más interesantes de los últimos años. Sólo superado por la expectación de público y crítica por aquella mítica expedición a la ciudad alemana de Bremen, en aquel septiembre de 2004 tan lejano, que se saldó con la famosa conspiración que fundió a Jaume Ortí como presidente y dio paso al posterior quinquenio negro de Soler, además de la dichosa lesión de Vicente. Desde entonces ni el Valencia y mucho menos el zurdo de Benicalap han vuelto a ser lo mismo. Primero vamos a comprobar en la embrujada villa belga la solvencia europea de Unai Emery, su asignatura pendiente. El equipo llega muy justito en defensa y hay que improvisar un director de orquesta, pero el Brujas es un rival asequible para dejar mínimamente sentenciada la eliminatoria. El entrenador sabe (¡por fin escucha a los valencianistas de corazón!) que esta Copa/Euroliga no se tira. No quiero ni pensar en un resultado adverso, con el consecuente nerviosismo innecesario en el entorno.
Viaducto
La mayoría del Consejo viaja con el equipo y seguro que Llorente aprovecha la ocasión para informar de sus últimas conversaciones con el poder político y financiero. El presidente llamó ayer a su directiva para firmar las peligrosas cuentas de la entidad. El club tiene unos meses para reducir gastos y buscar ingresos. Ninguna novedad, pero esta vez hay fecha de caducidad por prescripción bancaria. Esa es la auténtica preocupación del mandatario blanquinegro. Seguro que encuentra la comprensión y el compromiso del resto del núcleo dirigente. Sin duda que el buen rendimiento del equipo en la Liga y las ilusiones europeas juegan a favor, así que el espíritu de Brujas guiará el próximo trimestre. Por cierto, el origen del nombre de la población nada tiene que ver con una reunión de viejas y feas hechiceras con malas intenciones, sino con puentes y atracaderos, la gran atracción turística de la población.
SuperPower
El Power Electronics Valencia también sale hoy con destino a Bilbao para disputar la Copa a partir de mañana. Le acompañan una afición ilusionada y un equipo bien dirigido por Neven Spahija. ¡Mucha suerte!