Estoy muy de acuerdo con Emery. A mí también me interesa más el futuro del Valencia que el suyo. Los entrenadores pasan pero el club perdura. Un adagio aplicable a su vez a los jugadores y miembros de la cúpula directiva. Así que el futuro más inmediato que nos ocupa es ganar al Werder Bremen esta noche, despejar los fantasmas de aquel 0-2 de hace seis años y llegar al Camp Nou con toda la ´mascletà´ a punto. Sé que existe un cierto halo de ´meninfotisme´ sobre las actuales prestaciones del equipo, que seguro desaparece minutos antes del partido, cuando salten al césped para calentar los Mertesacker, Fritz, Bargfrede y Pizarro.
Prevención
Como saben, ayer la plantilla blanquinegra tuvo el día libre, una medida que también sorprendió al técnico alemán, Thomas Schaaf, que le restó importancia ya que se mostró seguro de que Unai Emery tendrá a su equipo muy preparado. Una explicación muy racional para una medida inverosímil.
´Tupper-rente´
Lo que sí hubo fue ´llorentina´, o sea, el apretón habitual presidencial elevado al cuadrado. Son muy buenas esas reuniones donde en una amena charla se analizan de forma distendida los últimos acontecimientos y se pasa revista a las novedades para fomentar el mínimo espíritu de equipo exigible a un gran club.