¡Qué locura de partido! Lo más importante es la clasificación para los cuartos, al mismo tiempo hay que ir pensando donde se construye el monumento a César, Villa y Silva. Los auténticos salvadores anoche de un Valencia que estará entre los elegidos esta mañana en el bombo de la Euroliga, pero que debe mejorar su imagen. Sin las asistencias de gol del grancanario, el olfato de gol del Guaje y el acierto de San César la crisis sería total. No hay explicación racional alguna para que los de Emery estuvieran sufriendo todo el encuentro con el marcador a favor. Se sabía que la defensa blanquinegra era lo más vulnerable del grupo, pero no recuerdo tantas ocasiones de peligro en contra. Un auténtico correcalles, sin orden y criterio. No había forma de parchear una zaga de circunstancia y el centro del campo tan sólo duró 20 minutos. Gracias que Villa estaba.
Positivo
La verdad es que tras las dos eliminatorias agónicas en Europa, el objetivo de llegar a la final de Hamburgo parece despejado, pero no será fácil. Aunque lo mejor es vivirlo y que no te lo cuenten. No hay tiempo para relamerse las heridas, que son muchas y sabidas. Es el momento de centrarse en lo que viene, recuperar jugadores lesionados y empezar a señalar a los descarados, algunos de los cuales salieron en Bremen, porque lo que se dice jugar…