Se le ve cómodo al entrenador del Valencia. Eso es bueno. Desde la comodidad se elije mejor. Leí una de las muchas entrevistas peloteras que le hicieron a del Bosque después de ganar el Mundial y el tipo decía que si aparentemente está tan tranquilo durante los partidos es porque un entrenador debe estarlo para decidir bien. Leí también la entrevista que Conrado Valle le hizo en SUPER al entrenador del Valencia —era mejor que las de Del Bosque, obviamente— y decía que «ahora tengo mas poso como entrenador del Valencia, vivo con la misma velocidad, pero ya no me sorprende si viene alguien por la izquierda, ya no me sorprende determinada situación en el vestuario...». No sé si es cuestión de poso, de velocidad, de tocino o que el técnico valencianista ha decidido definitivamente dejar de escuchar a Bisbal y centrarse en el más reposado y actual Loquillo, pero algo hay. Se ve desde fuera.
Y hay quien dice que para Emery es mejor entrenar a tipos trabajadores como Soldado y Aduriz que a estrellas del firmamento. Entiendo que es una realidad pero una realidad que hemos de atribuir también a cualquier entrenador que no se llame Fabio Capello o Jose Mourinho de las Galaxias. Lo digo como lo pienso, del mercado de entrenadores que un tipo como yo puede manejar, todos salvo Capello y Mourinho están más cómodos con jugadores de menor perfil. Emery está más cómodo con Aduriz y Soldado que con Villa y Silva, de la misma manera que Guardiola prefiere a Villa antes que a Etoo. Prefiere a Adriano sobre Henry y prefiere a Bruno del Villarreal antes que tener que torear cada día y en cada entrenamiento con Yaya Touré porque el africano quería jugar más. Eso nunca le pasará con Busquets, por ejemplo. Es como Emery, que sabe que tiene a su disposición una plantilla renovada con gente para la que venir al Valencia es la oportunidad de su vida y que por lo tanto están agradecidos por tener la oportunidad de jugar en el Valencia. Y eso es cómodo para un entrenador. Es más, no se entiende la renovación de Emery si después no le das una plantilla como esta, que esté lo más alejada posible de la relajación.
Y dentro de esa comodidad, Emery se siente mejor. Y un entrenador que se siente mejor es un entrenador que decide mejor. Del respaldo del club no hablo porque entiendo que es absoluto pero si digo que después de los palos que yo mismo le he pegado a Emery es de justicia señalar —y no es la primera vez que lo digo ni soy el único— que si algo no se le puede discutir al técnico de Hondarribia es su capacidad de trabajo, por lo tanto, si tienes un tipo trabajador que no es tonto y además creas a su alrededor un ambiente menos estresante con gente dispuesta a aprovechar la oportunidad de su vida y otra gente predispuesta a tirar del carro otro año, todo eso mezclado tiene que terminar teniendo buen sabor. Quiero decir que una buena paellita debe hacernos el cocinero Emery este año. No hace falta que nos pague una cena en el Bulli del Ferràn Adrià ese, —más que nada porque seguro que allí después de comer no te dejan jugar al truc—, pero un arrocito con su ´socarraet´ y esas cosas igual si nos prepara el amigo Unai. Solo espero que de ese menor estrés, de esa comodidad en el trabajo y de ese respaldo del club —ya se sabe que lo de la afición vendrá con los resultados porque el fútbol es así—, el entrenador sea capaz de leer los momentos adecuados y gestionar bien la entrada en el equipo de gente como Isco y Paco Alcácer. Son el futuro y hoy es el futuro.
Por cierto, para los que no procesaron bien lo que escribí ayer sobre Marchena, Albelda y Baraja: Que yo lo que digo es que a Albelda solo le ofrezcan la renovación si se la merece. Lo normal, vaya. ¿Queda claro ahora amigo? Hay veces que la lío sin querer... o no.