ADRIÁN LOIS JUGADOR DEL LEVANTE UD.
Nos regalaron vino y cada uno tuvimos una carta de despedida deseándonos una buena temporada y esperando que volvamos pronto. En la última cena tuvimos uno de los momentos más divertidos de la pretemporada: hicimos nuestra particular mascletá; cada uno hacíamos el sonido de un petardo y Garabato, nuestro pirotécnico, la traca final. ´Hellboy´ ha creado furor por su debilidad por la pólvora. Muchas veces lo escuchábamos por las habitaciones haciendo los mismos ruidos. La concentración ha sido dura, nunca había notado las piernas tan cargadas. Ha sido diferente que en el filial, pero es normal porque en el horizonte está la máxima categoría. El cansancio ha sido un clásico en todos los jugadores, siempre esperábamos con ganas algún momento de descanso. Antes de volver a Valencia hemos tenido una parada en Teruel para jugar el tercer amistoso de pretemporada. El viaje se me ha hecho bastante pesado; menos mal que hacía buen tiempo. Todavía recuerdo el calvario del viaje de ida. En Teruel hemos estado hospedados a cinco minutos del campo. No era un hotel tan bueno como el Aneto, pero está bien. Era de paso. Ahora vamos a tener el fin de semana libre. Ni aunque fuese por un día no he podido escaparme de Marc Mateu; otra vez lo he tenido de compañero de habitación. Se pone celoso, siempre me dice que hable de él en ´mi pretemporada´. Se ha acabado la aventura de Benasque, pero el trabajo sigue. No hay que bajar la guardia. Para poder formar parte de la primera plantilla es primordial seguir pisando el acelerador. Me siento un privilegiado por trabajar a las órdenes de Luis García. Por último quiero agradecer a SUPER la oportunidad que me ha dado de poder contar día a día mis vivencias en Benasque.