El Valencia Basket ofreció síntomas preocupantes ante el Lucentum. Vimos un equipo que aguantó por su físico y calidad pero que no juega a nada. Caer ante un rival que pierde 26 balones, que hace sólo dos puntos en los primeros seis minutos del último cuarto y que sus pívots son Barnes, Ivanov y Kone... es para hacérselo mirar. Esto ha provocado que el nerviosismo se instale en las gradas y las oficinas. No es bueno que el público empiece a desconfiar de Paco Olmos y que en él vea una repetición del caso Hussein, pero es lo que hay. Hasta en las tripas del club se temen lo peor.
Mejor calendario
Relacionar a Olmos con Hussein es odioso, pero es cierto que el equipo no transmite buenas sensaciones y que, puestos a comparar, Hussein tuvo muchas lesiones y un calendario peor. Ahora se ha caído ante Estudiantes y Lucentum, dos rivales a los que había que ganar para estar en la Copa. Por delante quedan cuatro partidos difíciles: Baskonia en Vitoria, Unicaja en casa, Lagun Aro en San Sebastián y Barça en Valencia. Hay que tener paciencia. El día que ficharon a Olmos ya escribí, y antes se lo dije a él, que no parecía el técnico ideal para esta entidad. Por ahora creo que se debe solicitar calma. Esto acaba de empezar.
Falta un líder
Este gran club necesita un hombre que lo lidere, cuando se le ha encontrado el VBC ha funcionado, y como ejemplos están Miki Vukovic, Neven Spahija y Pesic. Ellos mandaron dentro y fuera de la pista, movieron a toda la entidad y supieron interpretar la ideología y fundamentos que Juan Roig siempre ha querido inculcar: la ´Cultura del Esfuerzo´, avanzar y crecer. Paco Raga cumple su papel, está para controlar y no quiere liderazgo. Mientras, si Olmos de momento en la pista manda poco, fuera de ella ni está ni se le espera.
Hay que confiar
Paco se muestra nervioso, sólo había que verlo en la rueda de prensa tras el partido. Una imagen preocupante, pero no queda otra que confiar. Por cierto, por fin De Colo jugó de base y, curiosamente, junto a Pietrus fue la clave de los mejores minutos del último cuarto. Fue variar la propuesta y el equipo se diluyó. Una pena lo que se ha hecho con el francés y Simeón.