Esto es impresionante. Ya puedo decir que mi aventura en Aconcagua ha empezado. Pensaba que no iba a llegar este momento. Han sido muchos meses de trabajo, de ejercicio físico, con maratones, medias maratones, trails de montaña, reuniones… y por fin estoy aquí, en las faldas de la montaña conocida como ´El Coloso de América´.
Jover, mi guía, se va a convertir en mi sombra durante los próximos 15 días. Es muy buena gente. Como ya os conté ayer, es un joven peruano que sube y baja el Aconcagua como quien va de compras a un centro comercial. Junto con él, me acompañan Giulio y Christian, dos argentinos muy simpáticos.
Giulio es el cocinero de la expedición. A sus 24 años es un ´crack´ de los fogones. Es verdad que aquí, en plena montaña y con temperaturas extremas, no se pueden hacer virguerías con las comidas, pero de momento lo que he probado está muy bueno. Ya veremos cuando, más arriba, tenga que apañarse con el ´camping-gas´…
Christian hace las funciones de auxiliar. Nos ayuda en los porteos y hace de enlace con los diferentes campamentos que iremos montando. Ellos tres van a convertirse en mi familia durante mi estancia en Aconcagua. De hecho ya lo son.
Hoy jueves empezamos la ascensión con la aproximación al campamento base, conocido como Plaza Argentina. Antes de llegar a él tenemos que pasar por campamentos intermedios como Pampa de Leñas (en la foto) y Casa de Piedras. Ya os cuento cómo avanza el grupo. Un saludo a todos.