Esto es alpinismo puro. Eso le respondí a mi amigo y mánager de ´7 Cimas Gandia´, Abrahán Galán, cuando me preguntó el otro día en conexión telefónica por satélite las diferencias que había entre esta ascensión y la anterior a Kilimanjaro.
Aconcagua es impresionante. Tiene algo que atrapa. Había leído y escuchado mucho sobre esta montaña, pero hay que estar aquí y patearla para comprobar que es así como dicen. El primer día en el campamento base, Plaza Argentina, tuvimos oportunidad de conectarnos a Internet vía móvil.
Me puse al día de todos vuestros mensajes, los de mi pareja, los de mis hijos… Vi fotos, leí las crónicas que estoy mandando a Superdeporte, los goles de mi Valencia… Una puesta al día en toda regla en tan sólo 10 minutos. Y quiero aprovechar esta columna para enviar un fuerte abrazo a todos los que me apoyáis desde España. ¡Chicos, gracias por vuestros mensajes de apoyo! Leo los de Inma, Sofía, Susana, Rosana, los de mis colegas de Fetico. Los mensajes de La Delicà, los de David, Álex, Javier, Desiree, Claudia… y tantos y tantos amigos que me empujan hacia la cima gracias a las nuevas tecnologías.
El viento y la amenaza de tormentas han variado un poco el plan de ataque a la cumbre, pero el día fijado para alcanzarla no ha cambiado. El próximo domingo 29 de enero espero tocar el cielo con mi guía y amigo Jover.