En espera del término de la temporada futbolística, el baloncesto valenciano no para de darnos satisfacciones. Tras la Copa de Europa conquistada por el Ciudad Ros Casares en Estambul, esta tarde el Valencia Basket se juega la final de la Eurocopa en Moscú ante los locales del Khimki. Toda la suerte del mundo y mucho más porque será un infierno. Volviendo al fútbol, el Levante lleva camino de hacer historia esta temporada y el Valencia tiene a dos partidos otra final europea. Los cuatro clubes de élite valenciano demuestran que el deporte es cuestión de trabajo y esfuerzo.
Incomprensible
Vuelve Albelda, pero se queda Soldado, sin opciones para jugar ante el Espanyol. Me equivoque con el gran capitán. Pensaba que el técnico no contaba más con él. Veremos si juega hoy. Respecto a Soldado, su enfado es más que comprensible. Siempre quiere jugar, y pese a la opinión médica, es un jugador que suma, y el desplazamiento a Cornellà-El Prat es uno de los más importantes para amarrar la ´Champions´ directa.
Luto
De todas formas, la muerte fulminante en pleno partido del italiano Piermario Morosini, de 25 años, por un infarto en Livorno, indica que cualquier prevención es poca, y los médicos deben tener la última palabra.
Aspirante
Como el partido es a la hora del aperitivo, no hay comida oficial. Un pena, porque seguro que el nombre de Pocchettino hubiera salido antes de los postres. El entrenador argentino es uno de los que más gusta a Braulio Vázquez, aunque la última palabra no la tenga él. Su trabajo al frente de una plantilla muy joven en el Espanyol avala su candidatura.
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