La polémica persigue a Arantxa Sánchez Vicario desde que fue nombrada capitana del equipo español de Copa Federación, pero el último capítulo que ha protagonizado junto a Álex Corretja merece ser analizado con lupa. Sin poder de elección en el cuadro individual de los JJOO €donde iban las cuatro mejores raquetas del país en el ranking ATP o WTA€ y después de poner su granito de arena en la elección de las parejas de dobles con la inclusión de Feliciano López junto a David Ferrer, el trabajo de ambos debía estar centrado hasta el 31 de julio en la elección de un dobles mixto, después de que esta disciplina regresara a los JJOO tras 88 años de ausencia. Marcel Granollers y María José Martínez fueron sus elegidos, pero no podrán competir por no tener ranking suficiente. ¿Saldrán a dar alguna explicación?
Elección
Bastaba con una calculadora
Con Ferrer aún en dos competiciones y Almagro con molestias en un hombro, la elección de Granollers parecía obvia, pero no así la de María José Martínez. Y es que aunque las parejas presentadas por el resto de países no fueron públicas hasta el mismo 31 de julio, a nadie escapaba que para evitar sorpresas había que apostar por los mejor clasificados €contaba la suma de los mejores rankings de la pareja, ya fuera en individual o dobles€ y tanto Nuria Llagostera como la valenciana Arantxa Parra estaban mejor que la de Yecla. Ahí salía perdiendo Anabel Medina, aunque vista la elección de los capitanes, bien podría haber sido la elegida teniendo en cuenta su medalla de plata en dobles femenino en Pekín. La de Torrent quería jugar, pero al margen de su posición en el ranking, sabía ya que tendría menos opciones si ello dependía de Arantxa, quien la apartó de la Copa Federación alegando que era una jugadora problemática. Cualquier persona con una calculadora en la mano habría hecho cuentas y apostado por la dupla Granollers-Llagostera, pero para eso no haría falta seleccionadores.
Consecuencias
Adiós a la opción de medalla
En plena depresión deportiva nacional por la inquietante escasez de medallas, Arantxa y Corretja han privado a España de una opción relativamente clara, ya que ganando sólo dos partidos, el podio estaba a tiro. Si además del grave error de cálculo son ciertas las conversaciones que desveló ayer Nuria Llagostera con los capitanes, la Federación Española de Tenis debe tomar cartas en el asunto.