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MANU BADENES

Impresiones

Hay gente que no le da importancia a salir trasquilados de Colonia. Pues me pre-ocupa

04.08.2015 | 02:30

Visto lo visto, no estoy preocupado. Aún. Eso sí, estoy pre-ocupado. Que no es lo mismo. O sea, es lo mismo, pero en otro momento del espacio-tiempo. Pre-ocuparse es ocuparse de algo antes (pre) de que haya un motivo para preocuparse. Me pre-ocupa ver que el equipo está ahí, en medio de la nada. Hay gente que no le da importancia a marcharse de Colonia trasquilado, porque no es consciente de que esto va en serio. Estamos ahí, con las bermudas del noventa y dos, que la goma aún aguanta, admirando la Operación Bikini y viendo pasar pájaros a la orilla del mar. Y pensamos que, mientras tanto, nuestro equipo está jugando partidos de chicha y nabo. Pero los futbolistas están ya rebozados en harina.

Conclusiones
Se nota en el ritmo de los encuentros. El sábado, contra el Faltas CF (o sea, el equipo de Oporto, porque mira que dieron leña los tíos) parecía el asunto más un partido de liguilla de Champions que un torneo amistoso. Resultado: perdimos por penaltis. 0-0 y Casillas de portero. Un pequeño desastre. A partir de ahí, conclusiones varias. Una, que no tenemos la posesión que deberíamos (contra el Porto dio de resultado algo así como 60% a 40% en nuestra contra). Si al menos eso supusiera que jugáramos al contraataque, a lo loco, algo de sentido tendría. Pero si somos más técnicos que ellos y queremos jugar al toque, no entiendo nada. Sobre todo cuando cada jugada acababa con tiro de los dragones. Teníamos menos peligro que en una partida de bádminton.

Unos
Además, fuimos blanditos. Cada vez que alguien intentaba lanzar un caño (Parejo o Piatti, sin ir más lejos) les caía un sopapo. El equipo mantiene las líneas, está muy ordenado, sí, pero de posesión y de presión vamos regulín. Se vislumbra también un equipo A y un equipo B. Así como en la era Benítez era imposible acertar con una alineación dos días seguidos, Nuno es un entrenador que alinea con transparencia meridiana. El sábado salieron de inicio contra el Porto FC los siguientes: Ryan; Cancelo, Mustafi, Otamendi, Gayà; Enzo, Danilo, Parejo; Piatti, Rodrigo y Alcácer. Por ahí van los tiros. ¡Me juego el almuerzo de un mes!

Y otros
Pero el domingo perdimos contra el Colonia en partido de tú a tú, que es peor. Los que jugaron esta vez fueron Jaume, Vezo, Diallo, Orbán, Feghouli, Javi Fuego, Zahibo, De Paul, Bakkali, Santi Mina y Negredo. Suena a equipo B, aunque todo el mundo lo negará. Tanto Feghouli como Fuego merecerían ser objeto de controversia porque se antojan los mejores en su puesto a día de hoy. El partido tuvo males endémicos: descontrol y menos presión de la deseada. Como detalle, el gol de Negredo, que le hizo un sombrero al portero en un toque de viejo pistolero. Pero el resultado fue el reflejo de lo que hay. Bueno, más bien de lo que no hay. Generamos indiferencia, ni fu ni fa. Es pronto, lo sé. Pero huele a rancio.

Repaso
Hay otras cosas que llaman la atención. Por ejemplo, Mat Ryan tiene una sociedad brutal con los palos. Tiene potra, pero para tenerla hay que estar siempre bien colocado. Otamendi insiste en sacar la pelota jugada y dar el pase pseudo-definitivo a extremos o delanteros, pero a priori esa no es su misión. Lo hace con técnica exquisita, pero es complicado que la pelota llegue a destino porque pretende avanzar muchos metros en cada pase. Y el que debería hacer esa misión, Enzo Pérez, está demasiado ensimismado en su control de pelota. Le sobra un regate siempre y por eso le cuesta avanzar. De bandas tampoco íbamos bien. En estas circunstancias, Feghouli acabará titular indiscutible sólo por ir como una moto GP.

Discurso
Decía Mustafi tras el primer partido que «en el fútbol moderno lo importante es no encajar gol». ¡Pues menos mal! Para ratificarlo, encajamos tres chufos como tres soles, cuando en verano lo único que apetece es sombra. Eso de no encajar es en el moderno, en el antiguo y en el fútbol-playa. Es mejor olvidarlo todo y seguir concentrado mirando pasar bikinis, que es gratis (aún). Estamos verdes como una sandía en invierno. ¡Decídselo a Nuno! Me preocupa su discurso permanentemente optimista: dice que le gustó el equipo, que tenemos mucha llegada, que hemos controlado totalmente la posesión, que el rival juega un sistema distinto, que estamos mejor, que la actitud le hace muy feliz. Pensé: «¡Igual hemos ganado y no me he enterado!». Hay que reconocerle que le escuchas y acabas enchufado. «¡Siempre positifo, nunca negatifo!».

Otamendi
Por cierto, el sábado silbaron a Nico los del Porto. Se ve que no les gustó la forma en la que se marchó. ¡Hey! ¿Será posible que no me extrañe? A lo mejor resulta que sólo hay dos formas de hacer las cosas, bien o mal. Ahora dicen que el Bayern quiere al jugador. Y yo pienso... ¡Mira, esos problemas no los tenemos con Mustafi, que es campeón del mundo! ¡Sí, hablo de ese central impecable que no comete errores y siempre aparece risueño en todas las fotos! De ese que nadie habla porque lo hace todo tan bien que no llama la atención. Al final, la vida es una cuestión de actitud. Tú puedes elegir cada día si te levantas torcido o feliz como una lombriz. Como decía el eslogan de una conocida marca de refrescos, «la vida es como te la tomas». Pues eso.

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