Del Nunismo al Garysmo hubo un paso

Hay que apoyarle porque es el entrenador pero, además, estoy convencido de que triunfará

05.12.2015 | 00:22

Se acabó. Nuno Espirito Santo es pasado. El domingo en el Pizjuán cerró su etapa como entrenador del Valencia después de un partido esperpéntico. Su cabeza ya había sido cortada. Por eso no entiendo que se sentara en el banquillo de Nervión. Tres puntos que fueron por el aire ante el peor Sevilla del último lustro. Una irresponsabilidad total de Meriton. Voro podría haberse hecho cargo del equipo y estoy seguro de que el Valencia podría haber peleado el partido, como ocurrió en Barakaldo.

El dictador
El discurso de Gary Neville en su presentación me pareció muy consecuente. Pese a ello, detecto que el idioma puede ser uno de los grandes problemas del nuevo entrenador del Valencia en su reto por enderezar el rumbo del equipo. Quizá por eso se haya querido apoyar en un técnico español, Miguel Ángel Angulo, hasta ahora entrenador del Juvenil del club -curioso que no haya recurrido a Curro Torres, que sería lo más lógico por escalafón de equipos-. Su respuesta cuando se le cuestionó por su estilo de juego y la posible similitud con su Manchester United me desconcertó: «No voy a insultar al Valencia diciendo que vamos a jugar como el Manchester». ¿Insultar? En fin, temas del idioma? Sí que se expresó clarito cuando habló de su modo de gestionar el vestuario: «No voy a ser un dictador. Escucharé a Angulo y a mi hermano». Claramente un recado para Nuno Espirito Santo. Al menos, a mí me lo parece.

Garysmo
Seguramente algún valencianista habrá promovido ya este movimiento de apoyo al nuevo entrenador del Valencia, y si nadie lo ha hecho, lo hago yo en esta página de SUPER. Desde el miércoles me declaro miembro del Garysmo. Es el entrenador elegido por Meriton y debemos apoyarle de manera incondicional porque sus éxitos serán los éxitos de todos. ¿Qué más da que sea amigo y socio de Peter Lim? ¿Qué importa que no haya entrenado jamás a un club? Por Mestalla han pasado entrenadores de todos los perfiles, más experimentados y más ´pollos´, mejor o peor preparados... y nada es garantía de éxito. La clave es que saque el máximo rendimiento a la plantilla, que sea práctico y que entienda cuanto antes la idiosincrasia de Mestalla. Con esas tres premisas básicas, Gary triunfará. Por lo que dijo ayer por la tarde, estoy convencido de que lo conseguirá: «No hay pretemporada. Desde el primer día hay que elegir el once adecuado». Pues eso, encerta xiquet.

Que hable más
Cada comparecencia pública de Layhoon mejora a la anterior. Su rueda de prensa del pasado lunes en Paterna me dejó maravillado. Iba en el coche escuchándola en directo en la 97.7 Radio y me entraron ganas de ir a la ciudad deportiva y dedicarle un aplauso a esta señora. Transmite cercanía, confianza, seguridad y compromiso. Tal vez si hubiese intervenido públicamente en más ocasiones no se habría llegado a situaciones tristes como las que se han vivido en los últimos meses en la grada de Mestalla. Al final, la normalidad es el mejor camino para conectar con la afición. Layhoon, habla más a menudo, anda. Lo necesitamos.

Tiembla Barça
El sábado Mestalla será una caldera. Sin Nuno, la afición canalizará su energía en apoyar al equipo contra el rival más en forma del mundo. El Valencia tiene bajas, sí. Sería mejor que jugaran Diego Alves, Mustafi y André Gomes que Jaume, Aderlan Santos y Santi Mina, pues claro. Pero es lo que hay. Y la clave está en el banquillo. Voro, con su balance de seis victorias en 7 partidos dirigiendo al primer equipo, es la gran esperanza para poder rascar algo contra el Barça, justamente el único rival que ha superado al de l´Alcudia. Es momento de cerrar el círculo. El técnico aplicará la lógica y el resto lo pondrán los jugadores. Si Mestalla aprieta, se puede vivir una gran noche. Como diría Gary Neville, In Voro we trust!

Más opiniones de Vicente Sempere, aquí.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine