26/01/2016

Las diferencias entre Gary Neville y Nuno

Uno traicionó al Valencia cuando quiso quitarse de encima a Rufete por celos sin pensar si era bueno para el club

27.01.2016 | 01:43

Uno llega con la temporada iniciada y el otro lo tuvo todo en su mano para planificar como le diera la gana. Uno es trabajador y el otro no lo era. Uno va de cara y el otro no iba. Uno lo hizo bien mientras tenía ayuda y el otro cuando llegó estaba solo. Uno traicionó al Valencia porque solo pensaba en sí mismo y en su queridísimo amigo representante y el otro no. Uno buscaba excusas para no parecer él culpable y el otro no las busca y a veces se pasa de sincero. Uno era casi novato cuando llegó al Valencia y el otro era absolutamente novato cuando llegó al Valencia. Uno pensaba que era quien más sabía de fútbol y el otro tiene la humildad de quien ha sido mucho en el mundo del fútbol desde el trabajo. Uno llegaba a Paterna en un Ferrari y el otro en un BMW que la flipas. Uno se equivocaba en eso y el otro también, el entrenador tiene que ser discreto y aparentarlo. ¡Que alguien le diga algo a Neville! Uno se deja aconsejar y el otro no porque pensaba que sabía más que nadie. Uno tiene pinta de que respeta a la afición y el otro dijo que le daba igual que le pitaran... Uno hablaba muchos idiomas y al otro del inglés no lo sacas. Uno destruyó cuando tuvo el poder y el otro asume el riesgo de construir aunque lo tenga todo en contra. Uno tenía el apoyo de la prensa de Madrid porque es íntimo amigo de Jorge Mendes, y al otro la prensa de Madrid no le pasa ni una porque Nuno es amigo íntimo de Jorge Mendes. Uno metió al Valencia en la Champions y el otro ya veremos si lo mete en la Europa League. Uno acabó cayéndome mal y el otro me cae bien. ¡Como el otro al principio! Da lo mismo si caen bien o mal, uno y otro tienen que ganar partidos. Uno marginaba a los jugadores que no jugaban y el otro se empeña en quedar bien con todos. Uno quería impartir justicia desde el poder absoluto y el otro todavía no se ha enterado de que la única manera de impartir justicia en fútbol es poner al que mejor lo hace y más lo merece. ¡Ni tanto ni tan calvo macho! Uno tuvo a su disposición una barbaridad de dinero para fichar y lo tiró por la borda y al otro no le dan un duro y tiene que esperar a ver si Suso coloca a alguien para ver si la cosa encaja en lo del control financiero de Javier Tebas. ¡Con la iglesia hemos topado! Uno se cargó a Rufete porque era un celoso y le daba igual si trabajaba bien, mal, mucho o poco, y el otro habría trabajado con Rufete y ahora trabajará con Suso.

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