RAFA MARÍN

Fichajes de Segunda

Nos parecía bien, sí, pero que levante la mano quien no se haya sorprendido con lo en serio que se lo están tomando

09.07.2016 | 22:15
Fichajes de Segunda

Estábamos todos avisados de que el objetivo después del descenso era hacer un equipo de Segunda y a la mayoría, la verdad, hasta nos parece bien que así sea. Sin embargo, cinco fichajes después, que levante la mano el que no ande sorprendido con lo en serio que se lo están tomando. Vale, de acuerdo, se pasan tres pueblos los que dicen que así «pelearemos por no bajar otra vez». Pero ilusión, ilusión no es precisamente lo que cunde entre el levantinista de a pie, ese aficionado que convencido como estaba de ser el gallito de la categoría de plata se ha quedado un tanto estupefacto con los primeros movimientos de mercado. Tanto por las salidas y las entradas que se han producido como por las que no. Cierto es también, eso sí, que el último Levante que ascendió fue un equipo de autor. Así que lo más conveniente será continuar a la expectativa, pese a que no está de más ir dejando caer que algunas dudas no sólo vienen de fuera.

Buen asa a la que agarrarse
Muñiz, entrenador y persona
En un contexto de incertidumbre, Muñiz es un asa perfecta a la que agarrarse. El técnico explica este sábado en páginas interiores el porqué de un equipo como el que se está construyendo y lo hace con un discurso sin dobleces, claro y directo. Las referencias eran buenas, pero la primera impresión ha sido inmejorable, no sólo por su versión como entrenador sino sobre todo como persona. De entrada es uno de esos tipos que encandilan no por cómo pueda decir las cosas sino por la seguridad de que todo lo que diga, lo hará. Que cumpliera su palabra pese al ofertón del Rayo o que corriera el riesgo de dejar pasar el tren por no traicionar al Alcorcón son dos cosas que hablan bien de él. Encima, como técnico, domina perfectamente el escenario en el que va a desenvolverse. El del campo, por supuesto.

La verdad del caso camarasa
El Levante por encima de todo
Faltaba lo de Camarasa, que con lo de lejos que se veía venir tampoco es que haya sido una sorpresa. En cualquier conflicto de este tipo entre un club y un futbolista no hay color, porque la institución, el escudo y los colores son los que se quedan y están por encima de las personas. Pero lo mejor para el Levante en este caso es también que el canterano se marche dejando el máximo dinero posible en caja y para conseguir ese objetivo salta a la vista que las cosas se han hecho regular. El internacional sub-21 no vale lo que ofrece el Espanyol pero tampoco lo que pide el Levante, que en lugar de revalorizarlo lo ha depreciado y que para más inri lo tiene con un contrato inferior al mínimo fijado en convenio. Tanto una parte como la otra han cometido errores, sobre todo en los últimos días, pero de lo que se trata no es de cargar las tintas contra el club ni de criminalizar al chaval pese al dolor del descenso. Que aparquen por favor los egos también en beneficio del Levante.

Mucha tela que cortar aún
Los ´camarasas´ que vienen
El de Camarasa es el más candente, pero no el único caso al que tarde o temprano el club va a tener que dar salida. Todavía queda mucha tela que cortar. Y ojo, que a la vuelta de la esquina si las cosas ruedan bien está Jason, cuya situación es exactamente la misma que la del de Meliana. Sí, lo llevan los mismos agentes.

En la liga lo están flipando
El chollazo de East United
En la Liga se les pusieron los ojos como platos al ver el contrato de patrocinio que les ha presentado el Levante. Porque, contra todo pronóstico, East United continúa. Tan vacío de contenido como siempre pero, como desde el primer día, también pagando religiosamente. Puntazo.

Más opiniones de Rafa Marín.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine