Hace unos días, Manuel Llorente almorzó con Jorge Mendes en un restaurante de Valencia. Sobre la mesa no se habló de ningún fichaje en concreto, pero el presidente tenía hace unos años una gran relación con el intermediario portugués y ahora quiere estar a su lado, consciente que el agente —que empezó a crear su fortuna como dueño de un vídeoclub— puede abrirle muchas puertas de cara a un futuro, sobre todo en el fútbol inglés. Mendes tiene una gran relación con el Manchester United y el Chelsea, clubes que siguen con lupa al ´Mago´ Silva y a David Villa. El presidente está ahora metido de lleno en la entrada de jugadores a coste cero y más adelante, si tiene que vender a alguna de sus figuras porque no le quede más remedio, no va a realizar ningún traspaso al primero que llame a su puerta. Antes lo va a estudiar todo. ¿Se acuerdan de la salida de Gaizka Mendieta? Por mucho que el Real Madrid quisiera ficharle y él diera el paso que le pidieron, anunciando públicamente en una rueda de prensa sus deseos por marcharse del Valencia, Manuel Llorente lo traspasó a la SS Lazio. Y punto. Para ello requería tener una buena relación con el presidente Sergio Cragnotti y su hijo. De cara al próximo verano, estar cerca de uno de los agentes más reputados del momento le va a ayudar si lo necesita para maximizar el rendimiento económico de los jugadores, uno de los grandes lemas del presidente: «hay que maximizar a los futbolistas en el plano deportivo y económico». Mendes fue clave para el traspaso de Asier del Horno al Chelsea y también ha participado en los movimientos de Manuel Fernandes, de cara al futuro también puede entrar en varias operaciones, pero Llorente ya tiene a su particular embajador en Inglaterra.