Lo que importa es ganar, la vía que se utilice ahora mismo es secundaria. Hay veces que el VCF va por la autopista para ganar partidos, pero ante Osasuna se perdió por los caminos de montaña y así también llegó al objetivo de los tres puntos. Hasta que Joaquín no miró por el retrovisor para enviar el balón de espuela de un palo a otro, la tropa de Emery parecía más pendiente de intentar volar el cachirulo. No salía nada, pero la Champions no se va a escapar aunque el 3-0 se hinchó como la mona de Pascua en el horno.
¿No escuchan a Unai?
Saque de esquina a favor del Valencia, Aranda se queda en el centro del campo y Unai avisa a Jordi y Fernandes para que uno se coloque delante —el portugués— y el otro detrás. ¿Qué ocurrió? César tuvo que arreglar de nuevo otro despropósito. O a Unai no le hacen caso o se tapan los oidos, porque más claro no pudo ser. Dicen que el ser humano es el único en tropezar dos veces con la misma piedra y así es. Ocurrió el jueves y volvió a pasar ayer, es cierto que no son futbolistas específicos en labores defensivas, pero si hay que trabajarlo más que se trabaje. ¡Menos mal que Osasuna no le marca ni al arco iris! Increíble.
¡Sentada ya!
Si Dealbert abandona el campo es porque no puede más. Desde que llegó quiere vivir la experiencia de jugar en el VCF al máximo, disfruta incluso con molestias, como ha venido jugando últimamente, pero el cuerpo le dijo basta. Otra lesión muscular más. ¿Qué ocurre? Al final las previsiones se quedan en papel mojado, pero una vez acabe el curso Llorente debe sentarse con los responsables e intentar que no se vuelva a repetir. Hay lesiones que no se pueden preveer, pero el VCF debe alcanzar los picos de máximo rendimiento a la hora de la verdad, y no que se caigan los soldados cada vez que haya una racha fuerte de viento. ¿Por qué sólo afectan los problemas musculares a los futbolistas que más exigencia defensiva tienen? El presidente se caracteriza por ser un jefe muy exigente y ese es el camino, pero en todas las áreas de la entidad.
El patrón del jugador
Hay gente que no entiende el mosqueo de Mestalla cuando el VCF le da el balón a César varias veces y que en el Camp Nou vean con un prisma positivo si le dan el esférico a Valdés para salir airoso de la presión del rival. La única pero gran diferencia reside en los centrales, a unos les cuesta más salir con el balón jugado y cuando el rival tiene la lección bien aprendida, tanto Maduro como Dealbert sufren. Unai se empeña en no variar el patrón de juego, con independencia de los jugadores a los que recurra, pero salta a la vista que a veces también es importante ajustarse a las virtudes de tu tropa.
Camacho no fue fiel
A Camacho le admiro desde que dejó el Madrid porque no creía en el proyecto, parecía un caballero cuando otros siguen hasta cobrar el finiquito. Ayer no fue fiel a su estilo.