¿Va a seguir Ayestarán en el Valencia CF? Acaba contrato el próximo 30 de junio, como Emery, y Manuel Llorente quiere que continúe porque lo tiene muy bien colocado en su particular lista de valores, pero él quiere madurar su decisión porque va a depender de muchas variables. Y una clave va a ser la del próximo entrenador. Pako llegó de la mano del técnico de Hondarribia pero con la bendición del presidente, ¿se habría sacado el billete de vuelta a Valencia sin estar Manolo en la presidencia? Posiblemente no. Pako siempre quiere ser el mejor, es muy ambicioso y quiere sacar el máximo rendimiento a los deportistas que se ponen a su disposición, con independencia de que sean futbolistas o ciclistas, pero es obvio que algo está fallando en la preparación física del equipo. Sin ser autocrítico es imposible crecer, pero no es el único culpable de lo que está ocurriendo. ¿A qué puede deberse la plaga de lesiones musculares que apunta sin miramientos a la plantilla del VCF? Si se tratara de una fórmula matemática sería más fácil encontrar la solución, ahora hay que analizar quitándose todos la careta —si piensan en el bien del colectivo y no en salvar su culo— en si se debe a un mal entrenamiento, a una mala preparación física, si hay mayor porcentaje de culpa en una mala recuperación o una mala suplementación alimenticia o bien a una irresponsabilidad alineando a jugadores que tienen problemas en los isquiotibiales o el cuádriceps. Cuando algo falla en el apartado físico deben responder Ayestarán, Candel (menos mal que puso en marcha un plan de prevención de lesiones) y Juan Ángel Ballesteros. Lo peor que puede ocurrir es que no exista una confianza plena entre ellos y Emery, aunque públicamente se diga lo contrario. ¿Por quién se decantará Llorente?