Quien no crea, que se quede en su casa el próximo jueves, porque el VCF ha de hacer todo lo posible por darle la vuelta a una eliminatoria que se ha puesto cuesta arriba. No me gustó el equipo, con demasiado temor y errores no forzados que acabaron haciendo mucho daño, pero ahora hay que quitarse de encima todo el negativismo que existió en el Calderón y dejó mudo al rinconcito con la afición blanquinegra, para gritarle a toda Europa que estar en Bucarest aún es posible. Unai, arréglalo como puedas, antes de despedirte, demuestra que no es suficiente con tener siempre la intención de ganar, ha de refrendarse con hechos y este VCF ha demostrado que es capaz, pero no jugando así. Todos deben abrir los ojos. Pudo ser mucho peor y oportunidades así no se dan todas las temporadas.
Goles de oro
Jonas había avisado con un tiro desde fuera del área que Courtois desvió con la mirada, pero el meta, confiado por el aliento que recibía de la hinchada local a su espalda, se despistó midiendo mal una salida y el balón despejado acabó en córner. En el Calderón comenzaron a sacar sus bocatas para cenar al descanso cuando llegó Tino, le sacó brillo a su bota izquierda para sacar el córner que peinó Rami al segundo palo, donde esperaba Jonas para empatar un choque que se había puesto cuesta arriba. La noche anterior habían visto por televisión cómo Drogba marcaba el 1-0 del Chelsea en el tiempo de descuento y cuando estás tan cerca de una final, cualquier segundo es importante. Ricardo Costa hizo lo mismo en el segundo tiempo, y la proeza aún es posible.
Creer o no creer
Habría que ver si era cuestión de confianza o por los nervios de un partido vital, pero como decía Jordi Alba, hay que dar un golpe encima de la mesa y eso se hace con autoridad. Nervios, dudas en la retaguardia y errores que pueden ser decisivos, como para lamentarte toda la vida. ¿Por qué Arda Turan peleó un balón cuando parecía que iba a cruzar la línea de cal de la portería defendida por Alves? ¿Por qué Ramí pensó que no llegaría? Ese error en la regleta significó el gol de Falcao. La confianza te lleva a la derrota.
Malditas rotaciones
Es incomprensible que el Atlético te marque con una falta rematada en el área pequeña. No es uno de los puntos fuertes de Alves y es cierto que antes del gol de Falcao sacó tres y tras el 3-1 volvió a intervenir con éxito (la falta que le saca a Diego tiene mucho mérito), pero la confianza que le da a la defensa un portero que sea valiente en las salidas es impagable. Y eso el VCF lo tiene con Guaita, que cierto es, no estuvo fino contra el Espanyol. Sólo queda un partido para la final y este debe estar al margen de las rotaciones en la portería, y si uno de los puntos fuertes del Atlético es su potencial aéreo, Guaita debe ser el elegido.
La ´fuerza´ del grupo
A Mehmet Topal se le vino el mundo abajo cuando cometió el error que acabó aprovechando Adrián para estirar la ventaja a un 3-1. Rápidamente se llevó las manos a la cabeza, pero no estuvo solo y esa es la fuerza que ha de permitir creer en la remontada. Hasta seis compañeros se le acercaron para animarle, porque el Valencia es un grupo que va unido hasta el final, para bien o para mal, y ahí quedó demostrado.
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