P. ROS / P. TARANCÓN
Duelo de favoritas en cuartos de final. Francia será el rival de España en la eliminatoria de cuartos de final del próximo sábado en el Donbass Arena de Donetsk.
Rami y el resto de 'bleus' querían evitar a toda costa a la actual campeona del mundo y de Europa ante un rival que no se jugaba nada. Suecia, ya eliminada, era la víctima propiciatoria para confirmar el liderato del Grupo D de los galos. Nada más lejos de la realidad, en la noche de las estrellas se iluminaron Zlatan Ibrahimovic y Wayne Rooney para dejar a Inglaterra como primera de grupo y a la derrotada Francia (2-0) como segunda.
En clave valencianista, Rami y Jordi Alba se reencontrarán tras finalizar la temporada con el Valencia CF rivalizando por pasar de eliminatoria. Lo que es seguro es que habrá un semifinalista del VCF.
La revancha de Gelsenkirchen
La selección francesa será el rival de España en los cuartos de final y, aunque a priori el combinado nacional parte como favorito, los de Vicente del Bosque no van a tener nada fácil deshacerse de un equipo que partía como uno de los grandes favoritos al título antes del comienzo del torneo. Los franceses protagonizaron una de las mayores sorpresas del torneo al caer derrotados con Suecia, que ya estaba eliminada, y se encuentran ahora con la selección que todos querían evitar, la española. Será una oportunidad de vengar la última derrota de la Roja en una gran competición, precisamente contra los ‘Bleus’ en el Mundial de Alemania 2006, en la ciudad de Gelsenkirchen.
Después de empatar en la jornada inaugural contra Inglaterra y vencer con comodidad a la anfitriona Ucrania, pocos pensaban que Francia pudiese perder ante una Suecia que ya no tenía opciones de clasificarse. Sin embargo, los de Laurent Blanc demostraron no tener la fiabilidad que se les suponía, con lo que acceden a los cuartos de final con más dudas que certezas. Lo que tras la segunda jornada eran alabanzas, ahora son críticas por un despiste que puede haber enterrado muchas de las opciones de los franceses para conquistar el título. Porque, aunque se trata de una selección de primer nivel, España está un escalón por encima tanto en individualidades como en juego colectivo.
La Francia de Blanc suele emplear un clásico sistema 4-2-3-1 en el que los dos mediocentros, Cabaye y M’Vila, juegan un papel fundamental. Ambos arrastran problemas físicos, pero parece que estarán recuperados para el sábado. La que es baja segura es la del central Mexés, que vio la segunda tarjeta amarilla. El zaguero del Arsenal Koscielny formará pues la pareja de centrales con el valencianista Rami. Pero, lo más peligroso de Francia está arriba. Sin duda, el tridente ofensivo formado por Nasri, Ribéry y Benzema es el principal arma de los ‘Bleus’. La movilidad del delantero del Madrid y la llegada desde atrás de la segunda línea deben ser las principales preocupaciones de una España que, si consigue conservar el balón en su poder, hará sufrir a un equipo que, desde la llegada de Blanc, está más acostumbrado a tener la pelota que a recuperarla. Lo que es seguro es que son unos grandes cuartos de final.