GOLF

Yang, la pesadilla coreana de Tiger

El coreano derrotó sin paliativos al mejor golfista del mundo con un juego espléndido

17.08.2009 | 15:58
 Yang, la pesadilla coreana de Tiger
Yang, la pesadilla coreana de Tiger

Tiger Woods sufrirá un duermevela por culpa de Young-Eun Yang, un hombre de apellido tan menudo como su aspecto físico, coreano y que derrotó por primera vez a la megaestrella cuando éste partió como líder para la última ronda de un torneo de 'Grand Slam'.

El rostro de Tiger Woods, el mejor golfista del mundo que nunca cedió un 'Grande' partiendo como líder -acumula 14-, estaba desencajado, roto, tras claudicar en el US PGA disputado en Hazletine (Minnesota) ante un rival inesperado como Yang.

Vestido de blanco de pies a cabeza, desde la visera hasta los zapatos, Yang fue como un ángel exterminador. El golfista de 37 años, que comenzó a jugar a este deporte con 19 y en una cancha de practicas pública, tumbó al mito que con 2 años ya protagonizaba "shows" televisivos como el de Mike Douglas, en donde jugó un mano a mano en el plató y con el "putt" frente a Bob Hope.

Las derrotas son, sin excepción, siempre dolorosas pero algunas, por el momento en que se producen y por el causante, quebrantan sobremanera el espíritu y, también, los récords.

Tiger, de 33 años, acaba 2009 sin títulos de Grand Slam y su récord pasa de 14-0 a 14-1 en "Grandes" cuando partió como líder.

Tiger ya no es invencible en esta situación. Yang tuvo el honor de ser el primero.

El jugador coreano desnudó a Tiger, le bajó a la tierra y le arrebató en sus mismas narices un título de Grand Slam, lo que antes nadie había logrado. El peligro para Tiger vino esta vez de Asia, el continente en donde nació su madre (Tailandia), en donde el golf crece al galope y que a partir de ahora ya puede presumir de tener un campeón de Grand Slam.

A Yang lo que le entusiasmaba de joven, igual que a su compatriota KJ Choi, era levantar pesas. De hecho, practicó la halterofilia y su anatomía lo delata: centro de gravedad bajo, miembros inferiores cortos y muscularmente predispuesto a la alta velocidad de reacción.

Por el consejo de un amigo se acercó un buen día y con 19 años a dar bolas a una cancha de prácticas. Aquello de golpear una diminuta bola con un palo se le dio mejor que bien a Yang. Tras su paso por el servicio militar, a los 21 años, Yang se desplazó a Nueva Zelanda para continuar su carrera golfística. A los 24 años (en 1996) decidió que jugar al golf iba a ser su profesión.

Embarcado en los circuitos profesionales, a Yang se le recuerda su victoria en el HSBC de 2006 en China, en donde derrotó también en la última ronda al todopoderoso Tiger Woods. Quizá por eso, su victoria en el mano a mano frente a Tiger del pasado domingo sorprenda algo menos.

Tiger superará el trance, continuará durante muchas semanas más como número uno mundial y, en 2010, seguirá su insistente persecución sobre el récord de 18 "Grandes" que aún ostenta su compatriota Jack Nicklaus.

Yang se lleva para el continente asiático el primer trofeo de un torneo de Grand Slam, aunque el golf femenino de Asia, y en particular de Corea del Sur, son una potencia emergente, un vivero de jugadoras que se encuentran cada vez más próximas al potencial estadounidense. Siete jugadoras asiáticas ganaron ya 11 'Grandes'.

Yang comenzó el año como el golfista número 478 del mundo, aunque con la tarjeta del PGA Tour bajo el brazo tras superar la Escuela de calificación.

Tras su victoria en marzo en el Honda Classic, del circuito estadounidense, el golfista coreano saltó hasta el puesto 110. Con su reciente victoria en Hazletine, Yang ascendió hasta el puesto trigésimo cuarto de una lista mundial que sigue encabezada por Tiger Woods.

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