Alejandro Valverde, líder del Caisse d'Epargne y tercero de la general, terminó "contento y conforme" la primera etapa en alto de la Vuelta, en la que el australiano Cadel Evans se puso el maillot oro, hecho que no preocupa al ciclista murciano, ya que su rival "tendrá que llevar ahora la responsabilidad".

"Ha sido una etapa muy dura, como esperábamos pero creo que nos ha ido bien. He respondido y Evans se ha puesto de líder, por lo que ahora tendrá que llevar la responsabilidad y hacer trabajar a su equipo", explicó Valverde, que se encuentra a 2 segundos en la general del maillot oro.

Valverde, que destacó el trabajo de su equipo a lo largo de los 204 kilómetros de la etapa, comentó las últimas maniobras entre los favoritos, con los ataques de los italianos Damiano Cunego e Ivan Basso.

"Nadie respondió al ataque de Cunego, tal vez porque no era el más peligroso para la general, por lo que los demás nos dedicamos a marcarnos. Luego también atacó Basso, pero respondí bien e incluso le pudimos picar algunos segunditos", señaló.

Valverde avisó de "las dificultades " que puede entrañar la jornada del lunes en Xorret de Catí. "Habrá que estar de nuevo muy atentos porque será otra etapa difícil", concluyó.